A dos meses del terremoto que afectó a Cali, un foro sobre la reconstrucción de la ciudad hizo un balance de dos frentes. Por un lado, la evaluación y el reforzamiento de viviendas. Por otro, la reactivación de la economía local. El evento reunió a funcionarios, académicos y representantes del sector privado en distintos paneles.
Más de 8.000 viviendas, en evaluación
La secretaria de Vivienda de Cali, María del Mar Mozo, explicó la situación. Según ella, la Alcaldía, bajo el liderazgo del alcalde Alejandro Eder, ha recibido 14.000 registros de afectación. Además, ha hecho cerca de 5.000 visitas técnicas.
Más de 8.000 viviendas están en evaluación. Cerca de 3.000 ya pasaron a estudios de fase dos, junto con la Pacífico.
Mozo explicó que cada edificación sigue una de tres rutas: demolición, mejoramiento estructural o habitabilidad. La Alcaldía, dijo, apoya a las familias que no tienen seguro ni recursos propios para volver habitables sus casas.
Por su parte, Albert Ortiz, de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática de la Universidad del Valle, señaló otro punto. Según sus análisis, hay amplificaciones sísmicas en el norte y en el sur de la ciudad. Allí se concentran los mayores daños, en estructuras construidas antes de 2000, previas al código sismorresistente de 1998.
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El reto de las construcciones antiguas
Según Ortiz, toda construcción nueva debe cumplir la microzonificación sísmica obligatoria desde 2014. El reto, eso sí, está en las edificaciones privadas antiguas. Estas podrían superar las 50.000 en toda la ciudad. La propuesta es priorizar su reforzamiento según el nivel de amenaza, vulnerabilidad y exposición de cada una.
Gremios y empresas, unidos por la reactivación
En otro panel, representantes de la Alcaldía, el sector empresarial y los gremios destacaron la articulación lograda. Según los participantes, esa unión fue clave para atender la emergencia y avanzar en la estabilización económica.
Los participantes resaltaron la solidaridad ciudadana y el trabajo conjunto. Ese trabajo se vio en la atención humanitaria, el alojamiento temporal de familias damnificadas y la identificación de negocios afectados.
En materia de reactivación, la Alcaldía destacó un fondo de 16.300 millones de pesos. Ese dinero entrega capital semilla en especie a unidades productivas. A eso se suman nuevas líneas de crédito y estrategias digitales para recuperar clientes y ventas.
Alejandro Galvis, director de Rappi Colombia, dio una cifra concreta. La plataforma identificó 436 restaurantes afectados en las ciudades impactadas por el sismo, 210 de ellos en Cali.
Según Galvis, esos 210 restaurantes ya recuperaron el 84 % de sus ventas previas al terremoto. Sin embargo, 15 seguían operando con sus cocinas cerradas, y 27 no se han vuelto a abrir.
Los panelistas insistieron en una idea central. Entre ellos estaban María del Mar Palau, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de Cali, y María Isabel Ulloa, directora de Propacífico. Según ellas, la meta de los próximos seis meses no debe limitarse a recuperar las condiciones anteriores al terremoto. Por el contrario, hay que fortalecer la productividad, proteger el empleo y avanzar en la reconstrucción de viviendas, colegios y centros de salud.