La Fundación Colombia Luz y Sonrisas, presidida por la primera dama Ana Lucía Pineda, presentó un informe sobre las donaciones recibidas para atender a los afectados por el terremoto del 10 de agosto. El reporte, conocido el 16 de octubre, cubre el período entre el 7 de julio y esa fecha.
Las cifras del informe
Según el documento, la Fundación recibió y administró 54.589.523.791 pesos en donaciones de personas naturales y jurídicas. La principal donación, equivalente al 81 % de ese total, provino de la familia Gilinski, con una destinación específica. Los gastos administrativos, de acuerdo con el reporte, ascienden a 11.916.639 pesos.
La campaña “Colombia, un solo corazón” movilizó 5.652,2 toneladas de ayuda humanitaria, atendió a más de 48.000 personas y llegó a 80 municipios, con el apoyo de más de 1.250 voluntarios y 30 centros de acopio. El informe también reportó cerca de 600 profesionales que atendieron más de 4.500 citas virtuales de acompañamiento psicológico.
La Fundación explicó que ahora entra en una segunda fase, la de reconstrucción, que según el documento no se limita a soluciones de vivienda, sino que incluye infraestructura para servicios esenciales. Ya fueron priorizadas seis instituciones en Cali, entre ellas el Hospital Carlos Holmes Trujillo y la IPS Meléndez.
“No soy corrupta”: la respuesta de la primera dama
En una entrevista con la periodista Vicky Dávila, Pineda negó haberse apropiado de los recursos de las donaciones. “No soy corrupta, nunca lo he sido”, aseguró. Según la primera dama, los dineros de la fundación no se han tocado para gastos de alimentación, por decisión propia y de la junta directiva, con miras a destinarlos a la reconstrucción.
Pineda también defendió la gestión de su esposo, el presidente Abelardo De La Espriella. Afirmó que los cuestionamientos en su contra buscan golpearlo a él a través de ella. Dijo, además, que no recibe sueldo como primera dama y que sus viajes, incluido uno reciente a París, los paga con recursos propios.
Sobre la polémica con el caricaturista Matador, la primera dama pidió que el caso siente un precedente judicial contra los ataques a mujeres. También se refirió a figuras de oposición, a quienes calificó como parte del “pasado” político del país.