En un episodio más de violencia en la ciudad de Cali, la terminal del MÍO Andrés Sanín, al norte de la ciudad, se convirtió en el escenario de un conflicto desencadenado por la disputa de espacios para la venta ambulante.
Este incidente refleja una problemática recurrente en las estaciones del MÍO en Cali, donde la falta de regulación en las ventas ambulantes ha generado tensiones entre los vendedores informales.
El enfrentamiento tuvo lugar cuando dos individuos arremetieron contra un vendedor de Bonice por utilizar un espacio que, según afirmaron, consideraban propio.
La situación se tornó violenta, con golpes y amenazas, antes de que finalmente llegara la policía al lugar. A pesar de la intervención de la policía en el lugar, ninguna persona fue detenida en relación con el incidente.