Un alarmante incidente ocurrió cuando un individuo abordó una buseta de Alameda. Lo que inicialmente parecía ser un viaje normal en el transporte público se transformó en una situación de terror cuando un hombre, en un acto de extrema violencia, sacó un arma y comenzó a intimidar al conductor y a los inocentes pasajeros que se encontraban allí.
La escena se tornó caótica y aterradora mientras el delincuente amenazaba con el arma a todos los presentes, exigiendo que entregaran sus pertenencias y dinero.
Los pasajeros, en estado de shock y temiendo por sus vidas, entregaron sus objetos de valor y el dinero que llevaban consigo. La situación se volvió aún más estremecedora cuando el delincuente comenzó a registrar las pertenencias de las víctimas, aumentando la sensación de vulnerabilidad y violación de la privacidad de todos los presentes.
Después de haber obtenido un botín que incluía carteras, teléfonos celulares, joyas y efectivo, el agresor finalmente abandonó la buseta, dejando a los pasajeros atónitos y conmocionados por la experiencia traumática que habían vivido.