Genaro González en la noche del 7 de diciembre sabía que algo no iba bien con su hija.
El padre de la menor asesinada vilmente, cuenta que como su hija no le contestaba las llamadas fue a buscarla con una foto por todo el barrio. Sin saber lo que iba a pasar después , pasó por el taller donde estaba Harold Andres Echeverry, el homicida de su hija.
Recuerda que con su foto le preguntó si la había visto y el le respondió “sí, ella pasó hacia la tienda”.
También cuenta que según una vendedora de la tienda donde su hija iba a comprar la remesa, le confirmó que si alcanzó a estar en la tienda y comprar lo que necesitaba.

Don Genaro, expresa que el taller les causó curiosidad ya que luego de revisar unas cámaras de seguridad fue el último lugar por donde su hija pasó. Al llegar al taller, encontró mucha gente y 5 trabajadores retenidos.
Cuenta que a pesar de que en ese momento las autoridades ya habían encontrado sangre en el lugar “les ocultaron la información” cuando él y su pareja preguntaron qué había sucedido.
La pareja del padre de Michelle, llamó a un cuadrante de la policía y cuando llegaron, inmediatamente el administrador del local llevó a la patrullera al fondo del establecimiento a mostrarle lo sucedido, en ese momento Harold el presunto culpable aún se encontraba afuera del taller, pero cuando la patrullera salió del local, Harold ,el presunto responsable ya había huido del lugar en una moto.
El padre de la menor, cuenta que la hermana mayor de Michelle después de lo sucedido, le contó que Harold era morboso con ellas cuando pasaban por el lugar después de salir del colegio.