Desde hace varios días, los usuarios de la Nueva EPS en Cali enfrentan un grave colapso en la atención. En la sede Pasarela, cientos de personas, muchos de ellos adultos mayores, forman largas filas desde la madrugada para solicitar autorizaciones médicas, reclamar medicamentos o gestionar citas. La crisis se agravó por la caída total de las plataformas virtuales de la entidad.
El problema ha generado angustia entre los afiliados, quienes aseguran que ni los canales digitales ni las líneas telefónicas funcionan. “He tratado de conseguir una autorización para una inyección que necesito por mi enfermedad en los huesos. Ya llevo una semana intentando por la página web y nada. Me estoy desesperando porque necesito el medicamento con urgencia”, relató una de las afectadas.

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Sin canales digitales ni teléfonos: un sistema colapsado
Los usuarios denuncian que no hay manera de comunicarse con la entidad, ya que las llamadas no entran y la web permanece inactiva. Esta situación ha obligado a muchos a acudir presencialmente, incluso desde la madrugada, para intentar obtener respuesta. La falta de canales efectivos de atención complica aún más la situación, especialmente para personas con movilidad reducida o enfermedades crónicas.
“Esto es inhumano. Llamamos y nadie contesta, y los enfermos no podemos esperar. Hay personas mayores que llevan horas de pie, deteriorándose mientras hacen fila”, afirmó otra ciudadana en medio del caos. Las quejas se multiplican cada día, mientras crece la presión para que las autoridades intervengan y garanticen el derecho a la salud.
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Piden intervención de autoridades y soluciones urgentes
Las filas siguen aumentando y la desesperación también. Hasta el momento, la Nueva EPS no ha emitido un comunicado oficial que explique las fallas ni el tiempo estimado de restablecimiento de los servicios digitales. Por ello, los usuarios exigen una pronta solución y la presencia de entes de control que vigilen el cumplimiento de los deberes de la entidad.
Algunos pacientes ya han interpuesto quejas ante la Superintendencia Nacional de Salud, esperando que esta actúe frente a lo que consideran una grave vulneración al acceso al sistema de salud. Mientras tanto, quienes no pueden esperar por tratamientos o medicamentos deben enfrentar no solo su condición médica, sino también la negligencia del sistema que debería protegerlos.