La Defensoría del Pueblo lanzó la alerta temprana 012-2025 en Cali, advirtiendo sobre un escenario de “conflicto híbrido” que combina la presencia de estructuras armadas residuales, organizaciones criminales locales y actores transnacionales que operan en las economías ilegales. Esta advertencia se conoció el 26 de agosto, cinco días después del atentado con carro bomba del frente ‘Jaime Martínez’ de las disidencias de las Farc, ocurrido cerca de la base aérea Marco Fidel Suárez, que dejó seis muertos y al menos 85 heridos, en su mayoría civiles, entre ellos nueve menores de edad y tres adultos mayores.
Tres elementos principales que describen la situación en Cali
El informe describe que la situación en Cali responde a tres elementos principales. El primero es el accionar de grupos armados organizados como el Ejército de Liberación Nacional (Eln), las disidencias de las extintas Farc adscritas al Bloque Occidental Comandante Jacobo Arenas y el Ejército Gaitanista de Colombia, considerado sucesor del paramilitarismo. El segundo es la actividad de estructuras criminales y bandas delincuenciales locales y regionales, como los Shottas, Espartanos, La Oficina y La Inmaculada, además de organizaciones externas que operan desde el Chocó y otros territorios. A esto se suma la injerencia intermitente de carteles mexicanos y del grupo venezolano conocido como Tren de Aragua.
También puede leer: 40 de los heridos en atentado en Cali ya fueron dados de alta
El tercer aspecto señalado en la alerta corresponde a las redes que conectan a los grupos armados con organizaciones criminales locales y transnacionales, mediante alianzas logísticas, económicas y políticas que fortalecen las economías ilícitas. Estas dinámicas, advierte la Defensoría, impactan de manera directa la vida, integridad y seguridad de los habitantes de Cali, en un contexto marcado por la vulnerabilidad institucional y social del territorio.
El documento incluye 34 recomendaciones para mitigar los riesgos y reforzar la protección de la población civil. Mientras tanto, tres de las víctimas del atentado del 21 de agosto permanecen en estado crítico en hospitales de la ciudad.