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La Reserva El Zanjón del Burro, un patrimonio en riesgo

La comunidad reconoce a la Reserva Natural El Zanjón del Burro como un espacio vital para el equilibrio ecológico y la calidad de vida en el sur de Cali. Sus humedales albergan una gran variedad de especies animales y vegetales, lo que convierte a este ecosistema en uno de los pocos que aún se conservan en un estado aceptable dentro de la ciudad. Además de su importancia ambiental, este espacio funciona como un punto de encuentro para familias, un sitio de avistamiento de aves y una zona de esparcimiento que conecta directamente con el Parque Nacional Natural Farallones.

La reserva no solo ofrece un refugio natural, sino que también cumple un rol esencial en la conectividad ecológica de la región. Las especies que transitan por este hábitat encuentran allí un corredor seguro en medio de la expansión urbana. Esa condición lo convierte en un territorio estratégico para la preservación de la biodiversidad y para mantener una relación armónica entre la ciudad y la naturaleza.

El Zanjón del Burro es más que un humedal: es un refugio de biodiversidad que la ciudad no puede perder.

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Amenazas de urbanización y oposición ciudadana

Desde hace más de 17 años, urbanizadores han intentado abrir una vía que conecte la calle 13 con los condominios ubicados en la parte alta de Ciudad Jardín y Pance. El proyecto busca mejorar la movilidad, pero implica un grave riesgo de destrucción del ecosistema. La apertura de la vía representaría una pérdida ecológica irreversible y transformaría el equilibrio que sostiene a la reserva.

Frente a estas amenazas, los residentes de los condominios cercanos han defendido activamente el humedal. Gracias a sus gestiones, El Zanjón del Burro obtuvo la categoría de Reserva Natural Protegida. Sin embargo, este estatus no garantiza protección absoluta, ya que ciertos vacíos legales y licencias urbanísticas aún permiten a constructores argumentar la viabilidad de la obra. La tala reciente en zonas forestales cercanas refuerza las preocupaciones de la comunidad.

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Acciones comunitarias y llamado a la unión

En febrero de este año, habitantes de distintas unidades residenciales como Lagos del Polo 1 y 2 y Jockey 5 y 7 convocaron reuniones para analizar la situación y coordinar acciones conjuntas. En estos encuentros se conformó un comité intercomunitario encargado de liderar las gestiones legales y ambientales. Además, se decidió llevar la discusión a los consejos de administración y asambleas de copropietarios para garantizar que todos los vecinos estén informados y participen en la defensa del humedal.

La comunidad reafirma su compromiso de actuar de manera unida frente a las amenazas. Los habitantes consideran que la protección de la reserva es un deber compartido que asegura calidad de vida para las generaciones presentes y futuras. El llamado es claro: fortalecer la organización, destinar recursos y mantener una vigilancia activa que impida la destrucción de este patrimonio natural.