La capital vallecaucana se enfrenta a la segunda temporada de lluvias del año, cuyo periodo crítico se extiende entre octubre y noviembre. Los pronósticos del IDEAM indican que la ciudad experimentará precipitaciones en el promedio o, incluso, superiores a la media histórica. Ante este panorama, la pregunta sobre la preparación de la ciudad para evitar inundaciones y deslizamientos es inevitable.
La respuesta es compleja: mientras la administración distrital ha implementado estrategias y adquirido nueva tecnología, la vulnerabilidad estructural del sistema de alcantarillado y la acción ciudadana siguen siendo los principales desafíos.
Acciones de prevención y tecnología
Las autoridades de Cali han articulado un plan preventivo de respuesta a emergencias que involucra a la Secretaría de Gestión del Riesgo y a Empresas Municipales de Cali (EMCALI), enfocándose en la anticipación y el monitoreo:
- Monitoreo reforzado: la ciudad, que ya contaba con una red de seis estaciones hidro-meteorológicas, ha adquirido cinco pluviómetros adicionales. Estos nuevos sensores permiten medir en tiempo real la intensidad de las lluvias en zonas de ladera críticas, como las Comunas 18 y 20, facilitando la emisión de alertas tempranas. Además, se instaló un sensor de nivel en el río Pance para monitorear crecientes súbitas.
- Intervención en zonas de riesgo: se han ejecutado trabajos de intervención con maquinaria amarilla en puntos de alta criticidad, especialmente en los corregimientos de Pance y La Buitrera.
- Mantenimiento de redes: EMCALI ha intensificado jornadas de limpieza y mantenimiento de sumideros, pozos, rejillas y canales pluviales, con el objetivo de optimizar el drenaje de la ciudad y mitigar las inundaciones. La empresa destinó una inversión significativa para estas operaciones de reposición y obras en el alcantarillado.
Lea también: EMCALI moderniza las redes de acueducto y alcantarillado de Cali
Los desafíos que persisten
A pesar de los esfuerzos, Cali continúa siendo altamente vulnerable, especialmente por factores de infraestructura y comportamiento ciudadano que se agravan con cada aguacero fuerte:
- Alcantarillado colapsado por basura: las autoridades y EMCALI reiteran que la principal causa del colapso del sistema de drenaje es la incorrecta disposición de residuos. Diariamente, se recogen grandes volúmenes de escombros y basura de los canales, lo que provoca taponamientos rápidos en puntos críticos de alta afluencia vehicular como el puente de Chipichape y la Calle Quinta.
- Vulnerabilidad estructural: sectores históricamente afectados, como Alfonso López, Juanchito, Petecuy y Paso del Comercio, enfrentan un alto riesgo de inundación debido a su topografía predominantemente plana y su cercanía al río Cauca y afluentes menores. La impermeabilización del suelo urbano exacerba el problema.
- Recomendaciones a la ciudadanía: ante la inminencia de lluvias fuertes, las autoridades hacen un llamado urgente a la prudencia:
- Evitar arrojar residuos o escombros en ríos y canales.
- No intentar cruzar calles o zonas que se encuentren inundadas.
- Estar atentos a los comunicados oficiales y tener listo un plan familiar de emergencia.
La preparación de Cali, por lo tanto, es un esfuerzo articulado que avanza en tecnología y prevención, pero cuyo éxito final depende, en gran medida, de la mitigación de la vulnerabilidad estructural y de un cambio cultural en el manejo de residuos por parte de la ciudadanía.