Una disputa comercial que involucra a la Embajada de Catar en Colombia y a un hotel boutique de Cali escaló a instancias legales. La controversia gira en torno a un presunto incumplimiento en el contrato de hospedaje durante la pasada COP16 de biodiversidad. El establecimiento, cuya operadora es Veleros S.A.S., exige el pago de una millonaria deuda por la reserva total de sus instalaciones. Este caso ha generado expectativa sobre cómo se resolverá una obligación mercantil con una misión diplomática extranjera en suelo colombiano.
CW+ conoció de primera mano los detalles del caso. Según señalan, el hotel había reservado toda su infraestructura para la misión diplomática. El acuerdo inicial cubría el periodo del 19 de octubre hasta el 2 de noviembre. La delegación, sin embargo, habría abandonado el hotel inesperadamente el 28 de octubre.
La delegación de Catar argumentó una supuesta falta de seguridad para su retiro. Alegaron que un alto funcionario no podía continuar su estadía. La razón, según ellos, era la ausencia de una habitación blindada.
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Óscar Arana, gerente general de la sociedad Veleros SAS, negó que esta exigencia fuera parte del contrato. “En ningún momento nos dijeron esa situación, nos pidieron eso dentro de los requisitos preliminares,” explicó Arana. Las inspecciones previas al alojamiento no incluyeron dicha condición.
El funcionario de la embajada que gestionó la reserva, Daniel Esteban Arévalo, decidió la salida. El desalojo fue rápido e imprevisto. El hotel asegura que la cotización inicial fue aceptada sin objeciones.
Luis Felipe Gómez Morales, abogado de la sociedad, insistió en el cumplimiento del acuerdo. “Necesariamente la reserva continúa hasta el final, por consiguiente pues el pago es completamente exigible,” afirmó. El servicio se prestó hasta el momento en que la delegación decidió retirarse.
Intentos Fallidos de Conciliación
El Hotel Patio Andaluz asegura que prestó el servicio y mantuvo sus instalaciones cerradas. Asimismo, señalan que respetaron el compromiso con la Embajada durante toda la COP16. Ante la falta de pago del 50% restante, la sociedad buscó una solución.
Al parecer, se intentaron varios acercamientos directos con los representantes de Catar. El abogado de la Embajada visitó el hotel con la idea de revisar el caso. Posteriormente, la respuesta fue negativa. El abogado de la sociedad, Luis Felipe Gómez, indicó que les contestaron que simplemente no iban a pagar.
La Cancillería colombiana también fue contactada por el hotel. Sin embargo, la entidad se declaró sin competencia para resolver el litigio. La Cancillería argumentó que se trata de un asunto de un estado extranjero. Remitió la solicitud a la propia embajada.
El gerente Óscar Arana recordó que hubo una inversión previa. La empresa realizó gastos en activos para preparar el servicio. El hotel fue prácticamente “estrenado” por la delegación, según Arana.
El monto total de la deuda por el alojamiento sería de 222 millones de pesos. Esto corresponde al 50% restante del acuerdo mercantil. El 50% inicial sí fue cubierto con anterioridad al inicio de la estadía.
Proceso judicial y vía mercantil
Ante la falta de respuesta, el caso escaló a instancias legales. La sociedad colombiana presentó una solicitud formal. Se pidió una audiencia de conciliación prejudicial. La cita se fijó para este primero de diciembre en la Cámara de Comercio de Bogotá.
El abogado Gómez Morales manifestó su preocupación por esta situación. “Es preocupante que una embajada de otro estado, pues no responda por la obligación mercantil que tiene,” señaló. El cuerpo diplomático y un intermediario fueron notificados sobre el proceso.
El hotel argumenta que la Convención de Viena y la inmunidad diplomática no protegen contratos netamente comerciales. La deuda por hospedaje entra en esta categoría. La sociedad colombiana busca el pago completo del servicio que ya fue prestado.
Manifiestan que a vía conciliatoria es el primer paso legal. Si no se logra un acuerdo, la sociedad continuará con la vía judicial para obtener el pago del servicio prestado.