La Secretaría de Seguridad de Cali adelantó la formulación de un decreto que establecerá reglas claras para las atracciones mecánicas que operarán durante las festividades navideñas. La medida busca garantizar que los operadores cumplan estándares técnicos y protocolos de riesgo antes de instalar cualquier juego en la ciudad. El documento, que se publicará en los próximos días, responde a la necesidad de un control más riguroso sobre un sector que históricamente ha funcionado de forma irregular y que concentra actividades con alto nivel de riesgo para los ciudadanos.
El subsecretario de Inspección, Control y Vigilancia, Jorge Moreno, afirmó que todos los eventos y atracciones deberán gestionar permisos formales mediante esta dependencia. Explicó que el procedimiento incluirá visitas preventivas y verificaciones técnicas previas a la autorización. El funcionario remarcó que el objetivo central del decreto es brindar tranquilidad a los caleños, especialmente ahora que la ciudad concentra gran afluencia de público en espacios de entretenimiento.
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Inspecciones técnicas y responsabilidades de los operadores
Las nuevas reglas contemplan requisitos estrictos para la revisión de cada atracción. Un ingeniero mecánico, adscrito a la Secretaría, será responsable de inspeccionar la maquinaria y certificar que cumpla la normatividad vigente antes de abrir al público. Según Moreno, ninguna estructura podrá operar sin haber superado estas evaluaciones, que incluyen pruebas de carga, verificación de anclajes y revisión de componentes móviles.
El funcionario señaló que aún existen operadores que trabajan sin permisos, un fenómeno heredado de años de informalidad. Por eso, pidió a la comunidad reportar cualquier juego instalado sin autorización o que presente fallas visibles. La administración recordó que la ciudad tiene potestad para suspender de inmediato la operación de una atracción que represente peligro para los usuarios, como mecanismo preventivo para disminuir riesgos.

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Un repaso a los incidentes que marcaron a Cali
La adopción de estas medidas también responde a hechos que han dejado huella en la memoria colectiva. Uno de los casos más recordados ocurrió el 25 de diciembre de 2018, cuando la cuerda de seguridad del juego ‘Huracán’ se reventó en plena operación. La situación generó pánico entre los asistentes y afectó a una mujer que recibió un golpe en una de sus rodillas. La atención de emergencia se retrasó porque el personal de seguridad impidió inicialmente el acceso de los bomberos, lo que desencadenó críticas sobre la forma en que el parque manejaba sus protocolos de emergencia.
Ese incidente reavivó la discusión sobre la falta de controles y la necesidad de supervisión permanente. El comandante de bomberos de la época recordó que la ley obliga a operadores privados a permitir el ingreso de organismos de socorro ante cualquier emergencia. El episodio también motivó llamados a actualizar los protocolos internos y reforzar los mecanismos de respuesta rápida dentro de los parques de atracciones.

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El accidente fatal de 2020 y su impacto en las nuevas medidas
En noviembre de 2020, un accidente laboral en la montaña rusa del mismo parque volvió a poner en alerta a la ciudad. El operario Rubén Darío Villegas, de 35 años, murió luego de ser golpeado por la maquinaria mientras intentaba recuperar unas gafas que un visitante había perdido dentro de la estructura. El hecho generó conmoción y abrió un debate sobre las condiciones laborales del personal que opera estos equipos y la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad industrial.
Tras la muerte del trabajador, las autoridades concluyeron que Cali debía implementar un sistema integral que regulara cada proceso: desde la instalación, la operación y el mantenimiento, hasta la reacción en casos de emergencia. Ese análisis derivó en la construcción del decreto actual, que ahora se convierte en la herramienta central para evitar que episodios como los de 2018 y 2020 se repitan durante esta temporada navideña.