El conflicto armado en Buenos Aires, Cauca, obligó a varias familias a abandonar sus hogares con lo puesto. Muchas de ellas llegaron a Cali buscando refugio después de enfrentar explosiones, bloqueos y violencia en sus municipios, dejando atrás casas y pertenencias.
“Pues la situación en el Cauca está bastante crítica porque nos tocó salir solo con la ropa que teníamos puesta, no nos dio tiempo de coger nada”, relató una de las víctimas a CW+. En su testimonio narra cómo vivieron la madrugada del 16 de diciembre, cuando el ataque armado comenzó entre las 6 y 7 de la mañana.
Señaló que la evacuación se dio de manera inmediata. “Cuando escuchamos la explosión y la gritería, todos salimos a correr, unos se metieron debajo de las camas y otros trataron de buscar cómo salir”, narró. Muchas personas caminaron hasta pueblos cercanos y fueron trasladadas en carros de comunidad en comunidad, hasta llegar a Jamundí y finalmente a Cali.
La llegada a la ciudad marcó un inicio incierto. “Todavía no nos han dicho si nos van a dar ayuda, no sabemos qué van a hacer con nosotros. La gente que llegó está recibiendo pequeñas ayudas, pero no es suficiente”, explicó.
El desafío de empezar desde cero
Quienes llegan a Cali se enfrentan al reto de reconstruir su vida en medio de la incertidumbre. “Los que podemos regresar, regresamos, pero empezar desde cero es complicado. Aquí también quedó todo destruido, no tenemos nada”, comentó. La pérdida de bienes, la destrucción de sus hogares y el miedo persistente generan un desafío que va más allá del simple traslado de un lugar a otro.
A pesar de la situación, la comunidad busca mantenerse unida y apoyarse mutuamente. La recomendación de las autoridades locales y nacionales es brindar acompañamiento y garantizar que las familias desplazadas tengan acceso a atención básica mientras se determina su situación.
“Pues a las autoridades les pedimos que estén más pendientes, porque uno no sabe quién va a ayudar ni qué van a hacer”, concluyó la mujer.