La capital del Valle del Cauca enfrenta un panorama crítico en materia de salud pública. Al cierre de 2025, las cifras oficiales indicaron que el 53% de los adultos en Cali vive con exceso de peso. Esta tendencia, que ha mostrado un incremento sostenido en los últimos cinco años, sitúa a la ciudad frente a un desafío mayor: combatir una patología que aumenta el riesgo de sufrir diabetes, hipertensión y fallas cardiovasculares.
La problemática no es exclusiva de los adultos. El informe detalla que el 18,2% de los menores de edad ya presenta un peso superior al recomendado para su talla, mientras que el 7,3% padece obesidad severa. Expertos en salud señalan que la estigmatización de la obesidad como una condición crónica dificulta que los pacientes consulten a tiempo o mantengan la adherencia a los tratamientos médicos.
El HUV lidera programa único en el país
Ante esta realidad, la región ha consolidado estrategias de atención especializada. El Hospital Universitario del Valle (HUV) lidera actualmente un programa contra la obesidad que es único en su tipo dentro de una institución pública en Colombia. El enfoque principal de esta iniciativa es el régimen subsidiado, buscando democratizar el acceso a tratamientos que suelen ser costosos en el sector privado.
Los ciudadanos interesados en ingresar a este programa deben seguir una ruta específica a través de su red de salud. El proceso inicia en la IPS primaria, donde se solicita una valoración por medicina general. Si el profesional determina que el paciente tiene un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 30, este puede ser remitido directamente al programa especializado del HUV para recibir manejo interdisciplinario.
Un reto de dimensiones nacionales
La situación en Cali se alinea con las proyecciones del World Obesity Atlas, que sitúan a Colombia en una posición de alerta. Según este organismo, el 64% de los adultos en el país tiene un IMC elevado y el 26% ya sufre de obesidad clínica. El incremento de la malnutrición y los hábitos sedentarios son los principales factores que impulsan estas estadísticas.
Las autoridades de salud hacen un llamado a ver la obesidad como una enfermedad crónica y no como un tema puramente estético. La detección temprana y el control de los factores de riesgo son las herramientas principales para frenar una crisis que, de no controlarse, comprometerá la capacidad operativa del sistema de salud en los próximos años debido a las complicaciones asociadas.
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