Una grave situación de inseguridad afecta a la población vulnerable del oriente de Cali. Según una denuncia del noticiero 90 Minutos, el comedor comunitario La Misericordia, ubicado en el barrio Andrés Sanín, fue víctima de un hurto sistemático. Los delincuentes ingresaron al lugar durante la noche y despojaron a la fundación de todos sus implementos. Por consiguiente, el servicio de alimentación para 70 adultos mayores de la zona ha sido suspendido indefinidamente.
Por otro lado, el reporte evidenció la magnitud de los daños materiales. Los ladrones no solo se llevaron las frutas, legumbres y hortalizas que surte la Fundación Arquidiocesana. También se reportó el robo de los contadores de agua y energía, dejando la infraestructura sin servicios básicos. Por lo tanto, los beneficiarios que acudieron a recibir su ración diaria se encontraron con una cocina totalmente desvalijada. En consecuencia, se perdieron sartenes, ollas, cucharones y las instalaciones de gas necesarias para la operación.

Falta de seguridad facilitó el ingreso de los ladrones
Asimismo, las líderes del comedor, encabezadas por la hermana Genivera Pérez Restrepo, explicaron el método utilizado por los asaltantes. Los delincuentes abrieron un boquete en el techo para entrar a la bodega y al dispensario. No obstante, al no contar con cámaras de seguridad ni vigilancia nocturna, no existe un registro en video de los responsables. Las encargadas notaron el suceso a las 9:00 a.m. al momento de la apertura y de inmediato notificaron a las autoridades.
La comunidad y los administradores del comedor hicieron un llamado urgente a la solidaridad ciudadana y al respaldo de la Policía Metropolitana. Por ahora, requieren apoyo para recuperar el menaje de cocina y los alimentos robados. Adicionalmente, solicitan medidas de protección permanentes para evitar nuevos ataques contra este espacio social.
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