Una operación de inteligencia de la Policía Nacional permitió neutralizar un plan terrorista que pretendía impactar una estación de policía y otros puntos estratégicos de la ciudad. El operativo se ejecutó tras interceptar un vehículo que se desplazaba en sentido sur-norte. En el registro, los uniformados hallaron artefactos explosivos fabricados con pentolita, material con alto poder destructivo. Por lo tanto, los dos ocupantes del automóvil quedaron bajo custodia de las autoridades competentes.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, confirmó que los detenidos tendrían vínculos directos con la organización criminal ‘Jaime Martínez’. Según las investigaciones preliminares, los sujetos planeaban activar los explosivos contra la Fuerza Pública y en zonas donde habita población civil. No obstante, el mandatario señaló que el seguimiento del bloque de búsqueda fue clave para evitar la tragedia. De esta manera, el Distrito busca frenar el avance de estas estructuras que operan desde el sur occidente del país hacia el casco urbano de la capital vallecaucana.
Detalles del operativo y capacidades de inteligencia
El coronel Andrés Arias, subcomandante de la Policía Metropolitana, explicó que la interceptación fue el resultado de una estrategia de control territorial en las entradas de la ciudad. El oficial precisó que los dos artefactos explosivos estaban listos para su uso. Por consiguiente, los capturados enfrentarán cargos por terrorismo y fabricación de explosivos. Por otro lado, la Administración Municipal anunció que durante este año invertirá cerca de $180 mil millones en fortalecer la tecnología y la dotación de los organismos de seguridad.
Finalmente, la Alcaldía instó a los ciudadanos a colaborar con información mediante la línea 321 394 5156 para prevenir nuevos hechos violentos. Se garantiza absoluta reserva y recompensas para quienes ayuden a identificar planes similares. En consecuencia, la seguridad en Cali se mantiene en alerta máxima para evitar retaliaciones por estas capturas. De esta manera, las autoridades esperan desmantelar las rutas logísticas que estos grupos utilizan para ingresar armamento a la ciudad desde las zonas rurales vecinas.