Según el más reciente informe de Cali Cómo Vamos, la comuna 15 lidera el listado de homicidios con 116 casos durante el último año, siendo la única comuna en superar el centenar.
Danny Angarita, director de Cali Cómo Vamos, explicó que “en el top cinco de comunas entran las cuatro comunas que componen el distrito de Aguablanca, comunas 13, 14, 15 y 21, y la comuna 18 igualmente”.
Entre los barrios más afectados, comuneros Uno y Alto Jordán registraron 23 homicidios cada uno. Le siguen El Morichal, Mojica y Sucre, con 21 casos cada uno, Altos de los Chorros, con 20. Además, en 15 de las 22 comunas se reportó un aumento de homicidios, un dato que refleja un panorama preocupante en la ciudad.
El informe resalta que la comuna 8 triplicó los homicidios entre 2024 y 2025, superando por primera vez los 60 casos. “También podemos hablar de la zona de expansión, que pasó de dos homicidios en 2024 a reportar nueve en 2025”, señaló Angarita.
Impacto en jóvenes
Otro dato relevante es que en el mismo periodo se han registrado al menos 471 homicidios en jóvenes de entre 14 y 28 años, la cifra más alta de los últimos cuatro años.

La información refleja que, aunque algunas comunas concentran la mayor cantidad de homicidios, el fenómeno no es homogéneo y se observa un aumento en múltiples sectores, lo que exige atención tanto de autoridades como de la comunidad.
Aumento focalizado de homicidios
Álvaro Pretel, investigador en seguridad y crimen, advierte que entre 2024, 2025 y los primeros días de 2026 se observa un aumento focalizado de homicidios en la ciudad. “Especialmente en lugares como la comuna 18 en su zona alta y la comuna 8 en el barrio Simón Bolívar”, explicó Pretel.
El investigador señala que esta concentración de violencia hace urgente identificar a las estructuras criminales que dinamizan los homicidios y desarticularlas para reducir el riesgo en estos sectores.
Para abordar esta problemática, Pretel enfatiza la necesidad de priorizar la investigación judicial y la inteligencia. “No dejar de tener una constante presencia institucional con la fuerza pública, pero también con la inversión social”, añadió.
Según el experto, atender el rezago social que estos territorios arrastran hace décadas no solo ayuda a conectar redes comunitarias, sino que también abre la puerta a generar desarrollo y oportunidades.