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Minería ilegal en los Farallones de Cali: refuerzan operativos tras detectar mercurio en el agua

Desde 2024 se han cerrado 16 socavones en esta zona protegida del occidente de Cali.

Los Farallones de Cali son un pulmón fundamental para el país, sin embargo, enfrentan una amenaza silenciosa que las autoridades intentan frenar a toda costa. Tras un reciente consejo de seguridad ambiental, el Gobierno del Valle y la Alcaldía de Cali definieron nuevas estrategias para proteger esta reserva natural. Esto con el fin de impedir que la minería ilegal retome fuerza en las zonas más altas de la montaña. Además, se busca sanear las fuentes hídricas que abastecen a miles de personas en la región.

Uno de los hallazgos más preocupantes en la zona es la alta contaminación por el uso de químicos pesados durante décadas. La Gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, advirtió que el riesgo ya no es solo ambiental, sino que afecta directamente la salud de los ciudadanos. Ante esto, se ordenó la creación de una mesa técnica entre el Dagma, la CVC y Parques Nacionales.

“Se evidenció que existe mercurio en el agua, por lo que puede presentarse un daño biológico para las personas”, señaló la madataria. Esta contaminación sería el resultado de la explotación ilícita de oro que ha golpeado la montaña por años. Las autoridades planean un proceso de limpieza profundo para evitar que el tóxico siga bajando por los ríos hacia Cali.

Guerra contra los nuevos socavones en los Farallones de Cali

Aunque desde el 2024 se han logrado cerrar 16 túneles mineros, los grupos ilegales insisten en retomar estas actividades. Para combatir esto, se reforzará la base militar de alta montaña ubicada en puntos estratégicos de los Farallones. El Ejército y la Policía mantendrán una vigilancia constante para capturar a quienes intenten perforar nuevamente la tierra.

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Sobre estos intentos de reactivar la minería, la Gobernadora aseguró: “hay intentos de abrir nuevos socavones, en algunos ya lo han hecho, pero la Policía y el Ejército han logrado, pues, incluso capturar a algunas de las personas”. El alcalde Alejandro Eder también explicó que estas rentas criminales financian grupos que generan violencia en la ciudad.

El turismo como escudo protector

La apuesta institucional no es solo policial, también se busca que los caleños se apropien de este pulmón verde. El fomento del turismo ecológico controlado aparece como una herramienta para desplazar a los mineros ilegales. Si hay presencia de visitantes y guardabosques, el espacio para el crimen se reduce drásticamente.

Proteger este ecosistema estratégico es una tarea que no da espera para el departamento. Con las botas puestas, las entidades locales y nacionales buscan un plan de descontaminación definitivo. La meta es que los Farallones vuelvan a ser un refugio de vida, libre de químicos y de mafias.