El transporte público tradicional en Cali continúa siendo el preferido por muchos ciudadanos. Especialmente porque llega a algunos puntos a los que otros vehículos no entran. Sin embargo, es evidente que su uso atraviesa un momento crítico según las cifras más recientes.
Durante el 2025, el número de personas que se subieron a una buseta o un colectivo en la ciudad cayó de forma notable. Este cambio en la movilidad refleja cómo el pasajero caleño busca nuevas alternativas para moverse por el área metropolitana.
De acuerdo con el último reporte de Cali Cómo Vamos, basado en datos del DANE, la ciudad perdió 2,1 millones de pasajeros en este sistema. Mientras que en 2024 se movilizaron 29 millones de usuarios, para el 2025 la cifra bajó a 26,9 millones. Esta reducción del 7,1% es mucho más fuerte que la que se vive en el resto del país.
Menos buses en las calles caleñas
Una de las realidades que más impacta al usuario es la falta de vehículos disponibles. Actualmente, solo la mitad de los buses tradicionales afiliados están realmente prestando el servicio. De las 930 máquinas registradas, apenas 481 salen a rodar por las calles de Cali cada día. Esta situación pone a la capital del Valle en una posición difícil frente a otras ciudades de Colombia.
Cali se ubicó como la tercera ciudad con menor porcentaje de flota operativa en todo el país.
Estamos muy por debajo de ciudades como Medellín, donde el 83% de sus buses están activos. También nos superan Bogotá y Barranquilla con porcentajes que rondan el 74%. Hoy, el ciudadano debe esperar más tiempo en el paradero porque solo 52 de cada 100 buses están en servicio.
El pulso entre busetas y microbuses
El panorama cambia según el tamaño del vehículo que elijamos. Las busetas grandes parecen aguantar un poco mejor el golpe de la crisis. De hecho, el número de pasajeros en busetas aumentó un 1,8% el año pasado. Esto demuestra que para trayectos largos, la gente sigue confiando en este transporte.
Sin embargo, los microbuses y colectivos no corren con la misma suerte. Este tipo de transporte más pequeño vio caer su clientela en un 13,1%.
Muchos conductores han dejado de salir, pasando de 322 vehículos activos a solo 289 en el último periodo. La competencia con las motos, los carros particulares y el sistema MIO es cada vez más dura en los barrios.