Durante las honras fúnebres del timbalero Luder Quiñones en Cali, sus amigos y colegas destacaron su legado musical y humano, construido durante más de tres décadas dedicas a la música.
Desde la Capilla In Memoriam en el barrio San Fernando, Willy García con quien compartió gran parte de su carrera, recordó que no solo los unía la música, sino una relación cercana que se extendió por años. “Para mí es un dolor inmenso porque se va un una familia, y aparte de lo musical uno comparte esos espacios y empieza a conocer a sus hijos, su mamá, él conoce a toda mi familia de más hace más de 30 años”, expresó el artista.
García señaló, que la partida de ‘Luder’ significa la ausencia de alguien que conocía su vida personal y hacía parte de su entorno más cercano.
También destacó el recorrido que ambos construyeron juntos desde sus inicios, cuando empezaron con pocos recursos pero grandes sueños. “El legado que deja Junior es un legado brillante, un una excelente persona, un músico supertalentoso”, añadió.
Quienes trabajaban con el timbalero coincidieron en resaltar su calidad artística. Carlos Córdoba, bajista, lo describió como un músico preciso y admirado por los percusionistas. “Luder Quiñones deja un gran legado como músico. Definitivamente fue uno de los mejores percusionistas, timbaleros de nuestro país. Un músico ejemplar que a la hora de tocar tenía un tiempo y una contundencia en su ejecución que muchos percusionistas siempre admiraron”, manifestó.
Luder Quiñones y su paso por Grupo Niche
En la misma línea, William Salazar, amigo cercano, señaló que su talento marcó etapas importantes en agrupaciones como Grupo Niche y lo proyectos con el salsero Willy García. “Reconocer su talento, una persona muy joven, muy valiosa, tremendo percusionista y todo lo que aportó en Grupo Niche, Willy García con Javier Vázquez, cuando hicieron Son de Cali, todo esa ese talento que él tenía es innegable”.
Desde el equipo cercano al artista también resaltaron su lado personal. Carlos Penagos, jefe de prensa, lo recordó como alguien profundamente familiar, cercano y generoso. “El ser humano más familiar puede haber conocido. Lleno de afecto por su familia, lleno de generosidad, lleno de bondad”.