En medio de la marcha de antorchas que se realizó en el sur de Cali este miércoles 8 de abril, varias estaciones del MIO terminaron destruidas. Lo que comenzó como una movilización estudiantil en defensa de la educación pública, derivó en graves daños contra la infraestructura del sistema masivo. Las autoridades reportaron afectaciones en siete puntos importantes de la ciudad, dejando a miles de usuarios sin transporte en plena hora pico de la noche.
Los actos de vandalismo afectaron principalmente sobre la troncal de la calle Quinta. Las estaciones afectadas fueron Tequendama, Lido, Refugio, Caldas, Capri, Meléndez y Buitrera. De todas estas, el punto de Tequendama fue el que peor parte se llevó. Rompieron las puertas de vidrio, destruyeron los validadores donde se pasa la tarjeta y pintaron grafitis en las paredes.

Metrocali informó que más de 40.000 caleños sufrieron retrasos, cierres y desvíos cuando intentaban regresar a sus casas después de las 6:00 p.m. Además, se estima que este jueves al menos 50.000 ciudadanos tendrán problemas para llegar a sus trabajos o citas médicas debido al estado de las estaciones.
El motivo de la protesta en Univalle
La marcha fue organizada por estudiantes de la Universidad del Valle que salieron desde la sede de Meléndez hacia San Fernando. Al parecer, los manifestantes exigían la presencia del rector en la Asamblea Triestamentaria para discutir temas críticos. Entre sus reclamos están las dudas sobre la contratación, el estado de las sedes y la posible eliminación de algunos programas académicos.

Los jóvenes advirtieron que se mantendrán en asamblea permanente y que no volverán a la normalidad académica hasta recibir respuestas claras de la dirección.
Rechazo de la Alcaldía y Personería
La Personería de Cali rechazó estos daños al patrimonio de la ciudad. El organismo recordó que, aunque protestar es un derecho, no se pueden destruir los bienes que sirven a toda la comunidad. Pidieron a las autoridades investigar rápido para identificar a los responsables de estos ataques que afectan el bolsillo de todos los caleños.
“Estos hechos atentan contra el patrimonio público y afectan directamente a miles de ciudadanos que dependen del sistema de transporte para su movilidad diaria”, señalaron.
El alcalde de cali, Alejandro Eder también se pronunció respecto rechazó a los hechos y recordó, que estos actos afectan a miles de ciudadanos. “Una cosa es manifestarse y otra muy distinta es destruir lo que le pertenece a toda la ciudad”, expresó.