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Habitantes de Pance y Ciudad Jardín denuncian grave deterioro de la malla vial

Algunas vías en estos sectores llevan años sin intervención, según denuncian habitantes.

El mal estado de las vías en Cali no distingue estratos sociales ni sectores exclusivos. En barrios como Ciudad Jardín y Pance, los conductores se enfrentan grandes huecos. La situación afecta desde vehículos particulares pequeños hasta camionetas de gran tamaño que sufren daños mecánicos constantes.

Transitar por estas calles se ha convertido en un reto diario para quienes viven o trabajan en el sur de la ciudad. Los conductores deben realizar maniobras extremas para evitar que sus carros golpeen contra el suelo. “Este carro es alto y golpea. Cuando los carros son pequeños, pues el golpe es contra el cárter y es difícil”, comentó un residente. Según señalan, el riesgo de romper piezas costosas es alto, especialmente porque muchos vehículos modernos tienen componentes de plástico en su parte baja.

Incluso quienes transportan carga pesada aseguran que la falta de vías adecuadas es “totalmente nociva” para cualquier automóvil. La indignación crece porque, según la comunidad, recientemente se realizaron jornadas de bacheo en calles cercanas, pero los huecos más grandes fueron ignorados. “En estos días estaban arreglando calles por acá, pero este lo dejó así”, lamentó otro habitante del sector.

La comunidad tapa los huecos por su cuenta

Un ciudadano parece haberse convertido en el salvador de muchos conductores en Ciudad Jardín. Don Eduardo, un trabajador informal, se encarga de rellenar los baches de manera artesanal para evitar accidentes y salvar vidas. 

Con el apoyo de la comunidad, que le colabora “de moneda en moneda”, este hombre ya ha tapado más de 800 huecos en la zona. Su trabajo evidencia la desesperación de los vecinos ante una problemática que parece no tener fin.

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Aunque la Alcaldía reporta la pavimentación de más de 300 kilómetros recientemente, la cifra parece insuficiente frente a los cráteres históricos.

Los ciudadanos exigen que la inversión llegue pronto a estos puntos críticos que ponen en riesgo la seguridad de todos. Mientras tanto, los “lagos” de cemento siguen siendo el paisaje común en las calles de la capital del Valle.