La Guardia Civil española llevó a cabo una importante operación contra la trata de personas en la región de Bizkaia, al norte del país, que permitió la liberación de nueve mujeres víctimas de explotación sexual. Ocho de ellas son de origen latinoamericano, incluyendo cinco colombianas, mientras que la novena es de nacionalidad española.
Las investigaciones iniciaron en 2023, luego de que una organización no gubernamental especializada en la lucha contra la trata de personas alertara al Ministerio del Interior sobre posibles víctimas sometidas a condiciones de esclavitud moderna. Tras meses de seguimiento, las autoridades lograron identificar una estructura criminal compuesta por un matrimonio español, su hijo y otras siete personas que participaban en el reclutamiento, control y vigilancia de las mujeres.
Leer más: Israel destruye fábricas nucleares en Irán
Las víctimas eran forzadas a ejercer la prostitución en pisos donde vivían en condiciones insalubres y de hacinamiento, compartiendo habitaciones pequeñas; dotadas únicamente con literas. Permanecían vigiladas las 24 horas mediante cámaras de seguridad instaladas incluso dentro de las habitaciones, lo que les impedía cualquier intento de escape o denuncia. Además, los delincuentes les retenían sus documentos personales, incluyendo pasaportes y cédulas, como forma de control.
Incautación de 20.000 euros en efectivo
La operación, desarrollada en mayo pasado, dejó como resultado la detención de siete personas y la imputación de otras tres por los delitos de trata de seres humanos, pertenencia a grupo criminal y delitos contra la salud pública. Durante los allanamientos, las autoridades incautaron 20.000 euros en efectivo, siete teléfonos móviles, una computadora, documentación falsificada, drogas presuntamente suministradas a los clientes y las identificaciones de las mujeres retenidas.
Según las autoridades, el modus operandi de esta red consistía en captar a mujeres jóvenes en situación de vulnerabilidad en países latinoamericanos, ofreciéndoles falsas oportunidades laborales en Europa. Una vez en territorio español, eran trasladadas a los pisos controlados por los explotadores y sometidas a jornadas forzadas de prostitución, sin descanso ni posibilidad de regresar a sus países de origen.
Este caso ha generado preocupación entre organismos de derechos humanos, ya que evidencia la persistencia de redes internacionales que lucran con la explotación sexual de mujeres, especialmente migrantes. Asimismo, resalta la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, denuncia y cooperación internacional para erradicar estas prácticas.
El Ministerio del Interior español destacó la importancia de la colaboración ciudadana y de las organizaciones civiles en la identificación de casos de trata, así como la labor de los cuerpos de seguridad en la desarticulación de estas redes. Las mujeres rescatadas reciben actualmente atención médica, psicológica y asesoría legal para iniciar un proceso de recuperación y restablecimiento de sus derechos