...

Fosfina liberada en fumigación causó muerte de familia en hotel de San Andrés

El hotel señaló como responsable a la empresa Livingston & Company E.U., contratada para fumigar

Un fuerte olor en la habitación 404 del hotel Portobelo, en San Andrés, fue el primer indicio de la tragedia que terminó con la vida de Tito Nelson Martínez Hernández, su esposa Viviana Andrea Canro Zuluaga y su hijo Kevin Matías, de cuatro años. El informe confirmó que la causa de muerte fue anoxia por inhalación de fosfina, un gas incoloro y letal usado como plaguicida. Este hallazgo descartó un posible envenenamiento y precisó que se trató de una intoxicación exógena.

Orlando Canro, padre de Viviana y abuelo de Kevin, explicó que la Fiscalía le informó que el gas provino de la fumigación en la habitación 405, cuyos efectos se extendieron al cuarto donde dormía su familia. “Esa fue la causa de la muerte”, aseguró.

Además, el hotel lamentó el hecho y señaló como responsable a la empresa Livingston & Company E.U., contratada para fumigar. Según Portobelo, la firma usó sustancias sin autorización y reportó compuestos distintos a los hallados en la necropsia, lo que generó inconsistencias.

Investigación en curso

La toxicóloga Rosalina González explicó que la fosfina es un plaguicida agrícola altamente tóxico, aplicado mediante pastillas que liberan gas al contacto con la humedad. Su manipulación exige estrictos protocolos y espacios libres de personas. La exposición directa provoca anoxia, con síntomas como mareos, dolor de cabeza y desorientación, antes de desencadenar paro respiratorio.

La familia había viajado a la isla como parte de un regalo de Viviana a sus padres. El 11 de julio, Orlando Canro encontró los cuerpos al ingresar a la habitación tras no recibir respuesta. Los allegados recordaron que Viviana pidió cambiar de cuarto por olores fuertes, solicitud que no fue atendida.

Le puede interesar: Deportistas protestan en el Congreso por reducción presupuestal de Gobierno Petro

Con el dictamen médico y los testimonios, la Fiscalía avanza en la investigación para establecer responsabilidades. La familia Canro exige justicia y garantías para que una tragedia similar no se repita en San Andrés.