...

Combates en el norte del Cauca confinan a más de 100 familias

El Ejército recuperó un menor de edad e incautó material de guerra tras los enfrentamientos en el norte del Cauca.

El municipio de Corinto, en el norte del Cauca, vivió intensos combates entre tropas del Ejército Nacional y las disidencias de las FARC al mando de alias Iván Mordisco. La confrontación, ocurrida en el sector de El Guanábano, generó temor en la población e impidió la libre movilidad de decenas de familias.

Los choques armados involucraron a la columna Dagoberto Ramos, uno de los grupos ilegales más activos en este corredor del suroccidente colombiano. El hecho obligó a más de 100 familias a refugiarse para proteger su vida, mientras el Ejército desplegó tropas para retomar el control territorial.

CRIC denunció confinamiento de 124 familias y pidió activar alertas tempranas y protección internacional en el Cauca.

Le puede interesar: Revelan la identidad del joven empresario asesinado en un local en el centro de Cali

Acciones militares y recuperación de un menor

El brigadier general Alirio Aponte, informó que los soldados ingresaron a la zona de enfrentamiento con el objetivo de restablecer la seguridad. Durante los operativos, las tropas incautaron material de guerra e hicieron efectiva la recuperación de un menor de edad.

Las autoridades militares aseguraron que reforzaron la seguridad en puntos estratégicos, especialmente en la vía Panamericana, donde se desplegaron pelotones y vehículos blindados. El Ejército señaló que las acciones forman parte de una ofensiva para contrarrestar la expansión de los grupos armados ilegales y garantizar la protección de comunidades.

Lea también: Dilian Francisca Toro: “La Paz Total solo fortaleció a los grupos armados”

Reacciones de comunidades indígenas

El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) confirmó que el impacto de los combates se tradujo en un confinamiento total de la población de Miraflores y El Guanábano. En total, unas 124 familias, equivalentes a más de 460 comuneros, permanecieron resguardadas durante toda la mañana.

Los líderes indígenas exigieron a la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría, la Personería, la ONU y la MAPP-OEA que activen los sistemas de alertas tempranas y acompañen de manera inmediata el territorio. Solicitaron rutas de protección diferencial para garantizar la seguridad de las comunidades tras la escalada de violencia que amenaza directamente la vida.