El municipio de Corinto, en el norte del Cauca, vivió intensos combates entre tropas del Ejército Nacional y las disidencias de las FARC al mando de alias Iván Mordisco. La confrontación, ocurrida en el sector de El Guanábano, generó temor en la población e impidió la libre movilidad de decenas de familias.
Los choques armados involucraron a la columna Dagoberto Ramos, uno de los grupos ilegales más activos en este corredor del suroccidente colombiano. El hecho obligó a más de 100 familias a refugiarse para proteger su vida, mientras el Ejército desplegó tropas para retomar el control territorial.

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Acciones militares y recuperación de un menor
El brigadier general Alirio Aponte, informó que los soldados ingresaron a la zona de enfrentamiento con el objetivo de restablecer la seguridad. Durante los operativos, las tropas incautaron material de guerra e hicieron efectiva la recuperación de un menor de edad.
Las autoridades militares aseguraron que reforzaron la seguridad en puntos estratégicos, especialmente en la vía Panamericana, donde se desplegaron pelotones y vehículos blindados. El Ejército señaló que las acciones forman parte de una ofensiva para contrarrestar la expansión de los grupos armados ilegales y garantizar la protección de comunidades.
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Reacciones de comunidades indígenas
El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) confirmó que el impacto de los combates se tradujo en un confinamiento total de la población de Miraflores y El Guanábano. En total, unas 124 familias, equivalentes a más de 460 comuneros, permanecieron resguardadas durante toda la mañana.
Los líderes indígenas exigieron a la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría, la Personería, la ONU y la MAPP-OEA que activen los sistemas de alertas tempranas y acompañen de manera inmediata el territorio. Solicitaron rutas de protección diferencial para garantizar la seguridad de las comunidades tras la escalada de violencia que amenaza directamente la vida.