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Dólar en $3.707: el comportamiento y los factores que revierten la tendencia en Colombia

El dólar en Colombia alcanzó en noviembre de 2025 los $3.707, su valor más bajo del año. La cifra consolida una tendencia de apreciación del peso impulsada por el ingreso de capital extranjero, la mejora del balance externo y una reducción en la percepción de riesgo país, según explicó a CW+ el analista económico Andrés Moreno Jaramillo.

Un año de fortalecimiento para el peso

La divisa estadounidense inició 2025 en $4.409,15. Aunque registró episodios de volatilidad en abril, cuando llegó a rozar los $4.300, la corrección del mercado se afianzó en el segundo trimestre. El punto de inflexión se dio en junio, cuando la tasa rompió la barrera de los $4.000 y mantuvo una trayectoria descendente sostenida hasta el registro de noviembre.

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Las fuerzas detrás de la caída del dólar

1. Altas tasas del Banco de la República

La política monetaria ha sido el detonante principal. Con una tasa de interés de 9,25 %, Colombia sigue siendo un destino atractivo para inversionistas que buscan retornos elevados en el corto plazo. El ingreso de capital especulativo —conocido como carry trade— aumentó la oferta de dólares y presionó el tipo de cambio a la baja.

2. Mejora del déficit externo

El Déficit de Cuenta Corriente se redujo a cerca del 1,5 % del PIB en el segundo trimestre, lo que disminuye la necesidad de financiamiento externo y favorece la estabilidad de la moneda. Esta corrección se ha convertido en uno de los pilares del fortalecimiento del peso.

3. Menor percepción de riesgo político

El nivel actual de la divisa es similar al de marzo y abril de 2022, un indicador de que los mercados están deshaciendo parte de la prima de riesgo acumulada en los últimos años. Moreno Jaramillo señala que “la incertidumbre política sigue presente, pero con menos intensidad frente a periodos recientes”.

4. Un entorno global más benigno

En 2025, la Reserva Federal de Estados Unidos ha optado por una postura menos restrictiva, reduciendo las expectativas de nuevas alzas de tasas. Esto ha impulsado una rotación de inversionistas hacia mercados emergentes, fortaleciendo monedas como la colombiana.

5. Mayor ingreso por exportaciones

El repunte moderado de los precios del petróleo y el crecimiento en exportaciones no minero-energéticas han contribuido a mejorar los flujos de divisas. Aunque el país avanza hacia la diversificación, el crudo aún tiene un papel determinante en la balanza externa.

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Implicaciones económicas y riesgos

La principal preocupación sigue siendo el déficit del Gobierno Nacional Central, que ronda el 7,1 % del PIB y se mantiene como un punto de vulnerabilidad en caso de una salida abrupta de capital especulativo. Si ese escenario ocurre, la presión sobre la tasa de cambio podría regresar rápidamente.

La caída del dólar también tiene efectos que no se sienten de inmediato en la inflación, ya que los precios internos responden entre tres y seis meses después debido a inventarios y procesos logísticos. Sin embargo, hay impactos que sí se perciben de forma instantánea: los hogares que dependen de remesas reciben menos pesos y quienes ganan en dólares ven reducida su capacidad de compra. Para los exportadores, especialmente de bienes no tradicionales, una apreciación prolongada del peso disminuye competitividad y afecta márgenes. También encarece la experiencia de viaje de los turistas extranjeros que llegan al país.

¿Qué esperar del dólar?

El mercado prevé una alta volatilidad en los próximos meses, con movimientos entre $3.700 y $4.100. La estabilidad dependerá de que el Banco de la República mantenga un diferencial de tasas atractivo y de que el Gobierno avance en la reducción del déficit fiscal. Para Moreno Jaramillo, el reto es claro: “El peso está fuerte, pero sigue apoyado en capital de corto plazo. La sostenibilidad dependerá de la solidez fiscal en 2026”.