El autodenominado “paro armado” decretado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) impactó de manera directa al departamento del Cauca, registrando al menos cinco acciones violentas atribuidas a esta guerrilla en el transcurso de la segunda semana de diciembre. Estos hechos generaron zozobra y restricciones a la movilidad en zonas rurales y corredores viales, contradiciendo el cese al fuego vigente con el Gobierno Nacional.
Según el comandante de la Tercera División del Ejército, las acciones se concentraron en puntos estratégicos que comunican al Cauca con Nariño y el Valle del Cauca, buscando ejercer control territorial y presionar a la población.
Acciones focalizadas en la movilidad
Las autoridades identificaron que los ataques se enfocaron principalmente en afectar la infraestructura de transporte y paralizar la actividad económica en los municipios más vulnerables:
- Quema de vehículos de carga (corredores viales): dos vehículos, al parecer dedicados al transporte de alimentos, fueron incinerados en vías rurales que conectan el norte y sur del departamento.
- Bloqueos viales (zonas rurales): se registraron cierres intermitentes con árboles y escombros en vías de los municipios de Argelia y El Patía, impidiendo el paso de la ciudadanía y los transportadores.
- Ataque a la fuerza pública: se reportaron hostigamientos con disparos contra unidades militares que realizaban patrullajes de control en el sur del departamento, sin que se registraran víctimas en las tropas.
- Amenazas a la población: comunidades locales denunciaron la aparición de panfletos intimidatorios firmados por el ELN, ordenando el cese de actividades comerciales, especialmente en Mercaderes, bajo amenaza.
- Investigación por artefactos: el Ejército Nacional activó protocolos de seguridad tras la alerta sobre la posible instalación de artefactos explosivos improvisados en un corredor vial crítico, lo que obligó a suspender temporalmente el tránsito por precaución.
Zozobra en el corredor del pacífico
Los municipios más afectados por la presencia e intimidación del ELN fueron los que colindan con el Valle del Cauca y Nariño, zonas clave para el control de economías ilegales. Esta situación llevó a la Gobernación del Cauca a convocar consejos de seguridad urgentes para evaluar la situación y determinar la reubicación de personal y el refuerzo militar en áreas críticas.
La Gobernación hizo un llamado enérgico al Gobierno Nacional y a la mesa de diálogos de paz para que el ELN cumpla con el cese de hostilidades y demuestre una verdadera voluntad de paz, pues estas acciones afectan directamente la vida y la economía de las comunidades.
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