El mundo de la música popular colombiana está de luto tras confirmarse el fallecimiento del cantante Yeison Jiménez en un accidente aéreo ocurrido en Paipa, Boyacá, este 10 de enero. Junto a él perdieron la vida cinco miembros de su equipo que lo acompañaban, entre ellos, su manager Jefferson Osorio. El artista se dirigía hacia el departamento de Antioquia para cumplir con una presentación programada en Marinilla.
Lo que hace este suceso aún más conmovedor es que Jiménez había compartido anteriormente sus sueños sobre un accidente aéreo. Según contó en medio del podcast “Los hombres también llorar” de Juan Pablo Raba, a finales de 2025, tuvo tres visiones en las que presagiaba que podría morir en un avión. En cada uno de esos sueños, percibía que algo no estaba bien y que debía alertar al piloto, quien siempre lograba corregir la situación a tiempo.
En sus relatos, el cantante explicó que en uno de los sueños vio un accidente fatal que era noticia en los medios. “Dios me dio tres señales y no las capté”, expresó, refiriéndose a la repetición de estas visiones. Jiménez también recordó que la experiencia le había dejado una profunda huella emocional, especialmente porque estaba próximo al nacimiento de su hijo y temía no conocerlo.
Anteriormente, en 2025, el artista vivió un episodio similar cuando su avión tuvo problemas técnicos durante un vuelo tras salir de mantenimiento. Según contó, el piloto logró estabilizar la aeronave y evitar la tragedia, lo que le permitió seguir adelante y superar el susto. Esta experiencia lo dejó marcado, y también le hizo reflexionar sobre su vida y sus responsabilidades familiares.
Un legado en la música popular
Yeison Jiménez se convirtió en un referente de la música popular en Colombia. Su trayectoria incluyó llenos históricos en escenarios como el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, convirtiéndose en el primer artista del género en lograrlo.
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Entre sus canciones más recordadas están “Por qué la envidia”, “Vete” y “Ya no mi amor”. Su música y su historia personal dejan un impacto profundo en sus seguidores y en la industria musical del país, un hombre que le enseñó a Colombia a hacer las cosas “con el corazón”.
El accidente que le costó la vida a Jiménez y a su equipo revive los relatos que él mismo había compartido, creando un vínculo entre sus sueños y la trágica realidad. Su historia es ahora parte de la memoria del género popular colombiano y deja un vacío difícil de llenar.