El futuro judicial de Andrés Felipe Marín Silva, conocido en el mundo del crimen como alias “Pipe Tuluá”, dio un giro definitivo este miércoles 28 de enero. El Gobierno Nacional, bajo la firma del presidente Gustavo Petro, confirmó su extradición hacia los Estados Unidos. Con esta decisión, el jefe máximo de la estructura delincuencial “La Inmaculada” deberá responder ante una Corte Distrital de Texas. El proceso avanzó tras resolverse los recursos legales que buscaban frenar su salida del país.
La justicia norteamericana puso sus ojos sobre Marín Silva por su presunta responsabilidad en el tráfico internacional de estupefacientes. Los cargos específicos involucran una conspiración para fabricar y distribuir más de cinco kilogramos de cocaína.
Según el expediente, estas actividades tenían como destino final el territorio estadounidense. La acusación formal contra el cabecilla se presentó en septiembre de 2024, señalándolo como una ficha clave del narcotráfico.
Andrés Idárraga, ministro de Justicia encargado, confirmó que “el recurso de reposición interpuesto por la defensa fue negado”. Los abogados del cabecilla intentaron frenar el proceso argumentando los posibles diálogos de paz con su grupo criminal. A pesar de esto, el Gobierno mantuvo su posición y respaldó lo dicho por la Corte Suprema, confirmando que el proceso fue totalmente legal.
Un golpe a la estructura de “La Inmaculada”
La banda “La Inmaculada” ha sembrado el terror en el Valle del Cauca y otras zonas del suroccidente colombiano. Las autoridades locales sostienen que “Pipe Tuluá” seguía dando órdenes y manejando negocios ilegales incluso estando tras las rejas. De hecho, durante el proceso de su entrega a las autoridades extranjeras se presentaron tensiones y amenazas directas contra directivos del Inpec.
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Con esta firma, el Gobierno Nacional descarta cualquier mesa de diálogo o negociación con este jefe criminal. La decisión administrativa ya fue comunicada a la Fiscalía General de la Nación para coordinar el operativo de entrega. Se espera que en un plazo máximo de 15 días, Marín Silva sea trasladado desde Bogotá hacia los Estados Unidos. Actualmente, el señalado delincuente permanece bajo custodia en una estación de policía, mientras finalizan los preparativos logísticos para su vuelo de extradición.