En lo que se perfila como un proceso judicial histórico para el derecho ambiental en Colombia, el próximo 10 de marzo se dará inicio al juicio contra Néstor Gregorio Vera Fernández, alias “Iván Mordisco”. El jefe máximo del Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las FARC es señalado como el principal responsable de la deforestación sistemática de más de 100.000 hectáreas de bosque virgen entre 2016 y 2017.
El escrito de acusación describe una operación criminal de escala industrial que transformó áreas de conservación estricta en complejos agroindustriales y corredores para el narcotráfico. Según las investigaciones, el daño ambiental no fue un efecto secundario, sino una estrategia deliberada de control territorial.
Los Parques Bajo Asalto
La Fiscalía General de la Nación ha logrado documentar cómo las estructuras bajo el mando de “Mordisco” tomaron control de zonas donde la ley prohíbe cualquier actividad humana invasiva. El daño se concentra en cuatro puntos neurálgicos de la conectividad biológica del país.
- Sierra de la Macarena y Tinigua: el corredor de la muerte. En el Parque Nacional Sierra de la Macarena, “Mordisco” habría instaurado las fincas El Morichal y Guandalay. Allí, la Fiscalía halló laboratorios de coca y más de 110 cabezas de ganado. Sin embargo, el golpe más duro se registra en el Parque Tinigua. Este ecosistema ostenta el triste récord de ser el parque más deforestado del país, habiendo perdido el 40,7% de su área boscosa desde 1990 hasta marzo de 2025. La construcción de vías ilegales ha fragmentado la selva, facilitando la entrada masiva de ganado y colonos.
- Chiribiquete: el santuario herido. Incluso el Parque Nacional Chiribiquete, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, no se salvó del asalto. Las autoridades detectaron tres grandes haciendas (Nueva Colombia, San José y Corrientoso) dentro del parque, equipadas con pistas aéreas clandestinas, establos industriales e invernaderos para cultivos ilícitos. Este ataque pone en riesgo no solo la biodiversidad, sino también las milenarias pinturas rupestres que son consideradas la “Capilla Sixtina” de la Amazonía.
- Reserva Nukak: amenaza cultural y ambiental. En la Reserva Natural Nukak, la construcción de una vía ilegal desde Mapiripán ha servido para el transporte de insumos químicos. Este hecho pone en riesgo de extinción física y cultural a los últimos pueblos indígenas nómadas de Colombia, quienes dependen exclusivamente del equilibrio de la selva para su supervivencia.
El Triunvirato de la Deforestación
Alias “Iván Mordisco” no estará solo en el banquillo de los acusados. El proceso vincula también a otros dos mandos históricos de las disidencias: alias “Jhon 40” y alias “Julián Chollo”. Juntos, habrían coordinado la destrucción de 178.000 hectáreas adicionales en el año 2017.
Debido a que estos líderes se encuentran prófugos, el juicio se realizará bajo la figura de persona ausente. Expertos legales aseguran que una condena enviaría un mensaje contundente: los delitos contra el medio ambiente deben empezar a tratarse con la misma severidad que los crímenes de guerra.
Consecuencias de un desastre ecológico sin precedentes
La Amazonía colombiana cumple funciones críticas que van mucho más allá de sus fronteras. La deforestación masiva afecta directamente el fenómeno de los “ríos voladores”, que son corrientes de vapor de agua que viajan hacia la región Andina. De esta humedad depende el ciclo de lluvias de Bogotá y el suministro de agua para la agricultura y la generación hidroeléctrica en el centro del país.
Aunque el juicio se centra en hechos de 2016-2017, la deforestación bajo órdenes de estos grupos armados continúa siendo una herramienta de guerra. Actualmente, las disidencias utilizan la selva como moneda de cambio, permitiendo o prohibiendo la tala para presionar al Gobierno en medio de las mesas de diálogo. La sentencia de este juicio podría marcar un precedente necesario para proteger lo que queda del pulmón del mundo.
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