La muerte de Kevin Acosta, un niño de siete años que padecía hemofilia, desató una tormenta política en el país. Abelardo de la Espriella lanzó una dura acusación contra el presidente Gustavo Petro y el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. Según De la Espriella, el sistema de salud está “estrangulado” por la actual administración y esto derivó en el fallecimiento del menor por falta de tratamiento y medicación.
Kevin Acosta murió el pasado fin de semana en el Hospital La Misericordia de Bogotá tras sufrir una caída de su bicicleta el 8 de febrero en Palestina, Huila. Su madre, Yudy Pico, denunció que la Nueva EPS no le entregaba el medicamento necesario para la coagulación desde diciembre de 2025. Sin este tratamiento, cualquier trauma físico resulta mortal para un paciente hemofílico. De la Espriella asegura que miles de pacientes mueren “lentamente” bajo lo que califica como una crisis humanitaria provocada por el Gobierno.
Todo Colombia sabe que Kevin fue asesinado por un sistema de salud estrangulado por Petro y Jaramillo: como Kevin, miles de pacientes mueren lentamente por la falta de tratamiento y medicación.
Este gobierno es responsable de la crisis humanitaria de la salud.
Petro: tienes… https://t.co/JCYnT6w5i7
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) February 18, 2026
Petro y Jaramillo apuntan a la prevención familiar
La respuesta del Gobierno Nacional encendió aún más la controversia. Durante un consejo de ministros, el presidente Petro sugirió que la familia falló en la prevención del accidente. “Si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, tiene menos riesgos”, afirmó el mandatario. Además, indicó que el sistema de salud no enseñó a la madre a manejar los riesgos de la enfermedad. Petro también reveló detalles de la historia clínica del menor para argumentar que la causa fue el trauma craneoencefálico y no solo la falta de fármacos.
Por su parte, el ministro Jaramillo respaldó esta visión y calificó el hecho como un accidente. La madre de Kevin respondió con indignación: “Se están lavando las manos; el niño no murió por la caída, murió porque no tenía el medicamento para detener el sangrado”. Expertos médicos y la Defensoría del Pueblo criticaron al Gobierno por revictimizar a la familia y recordaron que la salud es un derecho que no debe depender de la conducta del paciente.
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