En medio de su discurso en la Plaza de Bolívar este jueves 19 de febrero, el presidente Gustavo Petro presentó el nuevo pasaporte colombiano y volvió a referirse a la empresa Thomas Greg and Sons. Aunque el anuncio sorprendió a muchos, el debate alrededor de esa compañía no empezó ahora. La controversia viene de años atrás y ha estado ligada, sobre todo, al contrato para la elaboración de pasaportes en el país.
Thomas Greg and Sons ha sido durante años el operador encargado de producir los pasaportes colombianos. Se trata de una firma privada con experiencia en documentos de seguridad y logística electoral. En Colombia, su nombre tomó fuerza por los millonarios contratos firmados con la Cancillería.
La tensión comenzó en 2023, cuando el Gobierno abrió un nuevo proceso para adjudicar la fabricación de pasaportes. Esa licitación fue declarada desierta. La decisión generó un fuerte pulso jurídico y administrativo, porque la empresa había sido el único oferente habilitado en ese proceso.

Tras la declaratoria desierta, se abrió un escenario de incertidumbre sobre la continuidad del servicio. En ese momento se discutió la posibilidad de cambiar el modelo y buscar nuevos aliados internacionales. También hubo advertencias sobre el riesgo de que el país se quedara sin la capacidad de expedir el documento con normalidad.
La controversia escaló cuando Thomas Greg & Sons presentó una demanda contra el Estado por los perjuicios que, según la compañía, le causó la decisión. La cifra reclamada superó los 100.000 millones de pesos.
Thomas Greg and Sons: renuncias, investigaciones y nuevo contrato
El tema no se quedó en los tribunales. La discusión provocó fuertes diferencias dentro del Gobierno y terminó con la salida de la entonces canciller. Además, los organismos de control pusieron la lupa sobre el proceso contractual.
Con el paso de los meses, el Ejecutivo optó por firmar un nuevo contrato para garantizar la producción de pasaportes mientras se definía un modelo distinto a futuro. Esa decisión buscó evitar traumatismos en la expedición del documento, clave para miles de colombianos que viajan o realizan trámites en el exterior.

Aunque el servicio continuó, el debate político nunca se apagó. Desde distintos sectores se cuestionó la concentración de contratos en una sola empresa. Otros defendieron la experiencia técnica de la firma en documentos de alta seguridad.
El tema vuelve al centro del debate
Este 19 de febrero de 2026, el asunto regresó al primer plano. Desde la Plaza de Bolívar, el presidente Gustavo Petro mostró el nuevo pasaporte y lanzó críticas contra Thomas Greg & Sons. En su intervención insistió en que el país debe avanzar hacia un esquema distinto y con mayor control estatal.
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El mandatario señaló que el modelo anterior generó dudas y defendió la necesidad de cambiar la forma en que se producen estos documentos.
Así, lo que comenzó como un proceso administrativo terminó convertido en uno de los debates más sensibles sobre contratación estatal en los últimos años. El pasaporte, un documento cotidiano para millones de personas, quedó en medio de una controversia que mezcla decisiones jurídicas, disputas políticas y la discusión sobre quién debe manejar servicios estratégicos para el país.