En un mensaje cargado de confrontación política y reflexiones personales, el presidente Gustavo Petro sacudió la esfera pública al ratificar su postura frente al término de su mandato. Bajo la premisa “Yo me retiro tranquilo”, el jefe de Estado buscó distanciarse de las figuras que tradicionalmente se aferran al control gubernamental. Aseguró que no padece de una “adicción al poder ni al dinero”, una declaración que llega en un momento de alta tensión preelectoral en el país.
El mandatario utilizó sus canales oficiales para responder a las críticas de la senadora María Fernanda Cabal. En su intervención, Petro calificó a gobiernos anteriores como los “más corruptos de la historia”, vinculándolos directamente con episodios de violencia sistemática y genocidio. Para el presidente, la peor forma de corrupción no es el robo de dinero, sino el acto de atentar contra la vida del propio pueblo.
Cuentas claras y escrutinio internacional
Uno de los puntos más llamativos de su declaración fue la mención a su patrimonio personal. Petro afirmó que no posee haciendas, cuentas en el exterior ni vehículos propios. Incluso, reveló que su situación financiera es tan austera que actualmente carece de una cuenta bancaria convencional y mantiene deudas con el sector financiero por su vivienda actual.
El presidente destacó que investigadores internacionales han vigilado sus movimientos económicos. Según sus palabras, estos expertos podrán certificar que no ha extraído “un solo peso del erario” durante su administración. Con esta afirmación, el mandatario busca blindar su legado frente a las acusaciones de malversación que suelen rodear los cierres de gobierno en Colombia.
El gobierno más corrupto de la historia es el que vieron los ciudadanos de Colombia matar a su propio pueblo.
El genocidio es la peor corrupción de gobierno alguno, y varios gobiernos de Colombia, entre ellos el que apoyó María Fernanda Cabal, fueron genocidas.
Yo me retiro… https://t.co/jitkKaLr2O
— Gustavo Petro (@petrogustavo) February 22, 2026
Un mensaje con tintes espirituales y finales
Hacia el cierre de su intervención, Gustavo Petro adoptó un tono más filosófico y espiritual. Citó la frase bíblica “Dios proveerá” para referirse a su futuro fuera de la Casa de Nariño. Con la expresión “el techo es el cielo y el piso toda la tierra del planeta”, el presidente sugirió que está listo para retomar su vida como ciudadano común, lejos de los protocolos de la jefatura de Estado.
Este pronunciamiento ocurre mientras el país debate la sucesión presidencial. Al enfatizar su tranquilidad por dejar el cargo, Petro intenta desactivar las narrativas de la oposición que sugieren una intención de permanencia indefinida. El mandatario concluyó que su desapego por el poder es total, marcando una línea de diferencia con quienes, según él, ven en la presidencia un fin económico y personal.
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