La Policía Nacional, en un operativo conjunto con la Fiscalía y la DEA, capturó en Cali a Rubén Darío Jaramillo Pinto, alias “Cucho” o “Rolex”. Los investigadores señalan al detenido como un articulador de alto nivel que conectaba las economías ilegales de tres países. Jaramillo servía de puente estratégico entre las disidencias del frente Dagoberto Ramos en Colombia y las organizaciones criminales “Los Lobos” de Ecuador y “Los Pulpos” de Perú.
La justicia de los Estados Unidos requiere a Jaramillo por cargos de conspiración y tráfico de drogas en el estado de Ohio. Además, el detenido tiene una circular roja de Interpol emitida por Perú. Las autoridades peruanas lo buscaban desde 2006, año en el que la justicia de ese país lo vinculó con el envío de cocaína hacia el exterior mediante encomiendas internacionales.
Rutas terrestres y envíos por el Pacífico
La investigación revela que alias “Cucho” coordinaba el traslado de cargamentos hacia el sur del continente. Para ello, utilizaba vehículos con compartimentos secretos o “caletas” que cruzaban las fronteras de Ecuador y Perú por vía terrestre. Una vez que la droga llegaba a la costa ecuatoriana, el capturado gestionaba su transporte hacia Norteamérica en lanchas rápidas tipo Go Fast.
En septiembre de 2025, la Policía ya había detenido a Jaramillo en flagrancia en Cali. En esa ocasión, portaba 49 kilogramos de cocaína con marcas que lo vinculaban directamente a los laboratorios de las disidencias de las FARC. Según los análisis de inteligencia, el capturado pretendía entregar este cargamento a redes transnacionales para su comercialización final.

Nexos con mafias internacionales
Esta captura golpea la logística de “Los Lobos”, la estructura de tráfico más grande de Ecuador según el Departamento del Tesoro de EE. UU. Esta banda depende de intermediarios como Jaramillo para garantizar su suministro de droga desde territorio colombiano. Asimismo, el operativo afecta la expansión de “Los Pulpos”, una organización peruana que diversificó sus actividades delictivas hacia el narcotráfico y la minería ilegal.
Actualmente, Jaramillo Pinto permanece a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Las autoridades colombianas ya iniciaron los trámites legales para entregar al sospechoso a la justicia estadounidense. Con este resultado, la fuerza pública fractura una de las rutas de narcotráfico más activas del Pacífico sur.
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