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Desde Chicago, Petro criticó la intervención de EE. UU. en Venezuela

El mandatario asistió al funeral de Jesse Jackson.

Durante este viernes 6 de marzo, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, visitó Chicago, Estados Unidos, para participar en las honras fúnebres del activista y líder de los derechos civiles Jesse Jackson.

El reverendo Jackson falleció el pasado 17 de febrero a los 84 años, dejando un amplio legado en la lucha por la igualdad racial y los derechos civiles en Estados Unidos.

Días antes, el mandatario colombiano había anunciado en su cuenta de X que asistiría a la despedida de quien fue uno de los colaboradores más cercanos de Martin Luther King Jr.

Al homenaje también asistieron varias figuras de la política estadounidense, entre ellas los expresidentes Barack Obama, Bill Clinton y Joe Biden, así como la exvicepresidenta Kamala Harris.

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Discurso del presidente Petro

Durante las exequias, Petro tomó la palabra para rendir tributo al legado internacional de Jackson. En su intervención habló sobre temas relacionados con la diversidad, la igualdad y la situación humanitaria global.

En medio de su discurso, el mandatario también hizo referencias a conflictos internacionales y a episodios políticos recientes, lo que generó sorpresa entre algunos asistentes.

Según relató, recordó un episodio ocurrido el 3 de enero, cuando según dijo se encontraba celebrando el año nuevo mientras “empezaban a caer misiles en Caracas”. Petro afirmó que situaciones como esa representan una alerta sobre el inicio de una posible “barbarie” en el mundo.

“Llegamos a pensar que un misil caería sobre nosotros, sobre mí mismo, y iba a salir corriendo a la casa presidencial a guardar la espada del Libertador con mi propio cuerpo”.

Tras referirse a varios temas internacionales, la intervención del presidente colombiano tuvo algunos momentos incómodos durante la ceremonia.

De acuerdo con asistentes, Petro habló durante más de 17 minutos en español, extendiéndose más allá del tiempo previsto en el protocolo del evento.

Durante ese lapso, dos organizadores se acercaron al atril y tocaron su hombro y su mano para indicarle que debía concluir su intervención. Sin embargo, el mandatario continuó con su discurso.

Mientras hablaba, parte del público comenzó a levantarse y a aplaudir, un gesto habitual en este tipo de ceremonias para señalar el cierre de una intervención. Finalmente, el micrófono fue cortado, ya que el programa del evento se estaba extendiendo más de lo previsto.

El presidente colombiano fue, además, el único líder extranjero que tomó la palabra durante el homenaje, donde relacionó la historia de los afroamericanos en Estados Unidos con la de las comunidades afrodescendientes en Colombia.