Las elecciones legislativas de este domingo no solo definieron el nuevo poder en el Capitolio, sino que ejecutaron una drástica depuración en el sistema de partidos en Colombia. Al cierre del preconteo, el veredicto es claro: al menos cinco colectividades no alcanzaron el umbral del 3 % de la votación nacional y, por consiguiente, perderán su personería jurídica. El caso más emblemático es el del Partido Comunes, pero no es el único que sucumbió ante la falta de respaldo popular.
Comunes: el fin de la excepción política
Para el partido de los firmantes de paz, esta elección representaba su “prueba de fuego” democrática. Tras ocho años de contar con diez curules garantizadas por el Acuerdo de Paz de 2016, la colectividad debió salir a las calles a buscar votos sin red de seguridad. El resultado fue un colapso rotundo.
Al refugiarse en la coalición Fuerza Ciudadana, el partido de las antiguas Farc apostó por la figura de la senadora Sandra Ramírez. Sin embargo, la estrategia de Carlos Caicedo y los excombatientes apenas logró un 0,55 % de la votación nacional. Con poco más de 7.600 votos para Ramírez, Comunes no solo perdió su voz en el Congreso, sino su existencia legal. La colectividad ahora se enfrenta a un futuro de “activismo social” sin presupuesto estatal ni autonomía para entregar avales.
El “pabellón de los quemados”: Oxígeno Verde y la Fuerza de la Paz
La purga electoral también alcanzó a figuras de largo recorrido nacional que intentaron consolidar plataformas independientes. Uno de los casos más sonados es el de Verde Oxígeno, el partido de Íngrid Betancourt. A pesar de su alta exposición mediática, la colectividad quedó sepultada bajo el umbral, evidenciando que la opinión pública en redes sociales no siempre se traduce en sufragios reales en las urnas.
De igual manera, La Fuerza de la Paz, partido fundado por el actual embajador y expresidente del Congreso, Roy Barreras, no logró convencer al electorado. Pese a contar con candidatos en diversas regiones, la falta de una estructura sólida y la dispersión del voto alternativo los dejó fuera de la competencia para 2027. Para Barreras, este resultado representa un duro golpe a su capacidad de maniobra dentro de la coalición de gobierno.
Movimientos étnicos y ambientales bajo presión
El sistema electoral también fue implacable con las colectividades de nicho. El Partido Ecologista y el movimiento Esperanza Democrática se sumaron a la lista de bajas. Estas organizaciones, que surgieron al calor de la apertura democrática de los últimos años, no lograron conectar con un votante que prefirió concentrar su apoyo en los grandes bloques como el Pacto Histórico o el Centro Democrático.
La desaparición de estos partidos menores genera una reconfiguración inmediata:
- Concentración del poder: el sistema tiende nuevamente hacia una “gran coalición” o bloques más robustos, eliminando la fragmentación de avales que marcó las elecciones regionales pasadas.
- Huérfanos de aval: cientos de concejales y diputados actuales que pertenecen a estos partidos ahora deberán buscar refugio en colectividades más grandes si desean buscar la reelección.
- Financiación: estos movimientos dejan de recibir recursos por reposición de votos y funcionamiento, lo que en la práctica significa su desmantelamiento administrativo.
¿Qué viene para el sistema de partidos?
La pérdida de personería jurídica de estas cinco colectividades envía un mensaje de advertencia sobre la viabilidad de los “partidos de garaje” o de figuras individuales. La jornada del 8 de marzo demostró que, sin una base social real o una maquinaria territorial potente, la personería jurídica es un activo efímero.
Para los firmantes de paz de Comunes, el camino será integrarse formalmente al proyecto de Iván Cepeda. Para figuras como Betancourt o Barreras, el reto será reinventarse dentro de las estructuras que sobrevivieron al umbral. Mientras tanto, el Consejo Nacional Electoral (CNE) iniciará el proceso de liquidación de estas personerías, dejando un Congreso más polarizado entre grandes fuerzas y con menos matices minoritarios.
Lea también: Precandidata Paloma Valencia cuestiona a Petro: “Que diga si hizo trampa”