El gobierno de Benjamin Netanyahu anunció que el cierre total de las fronteras de Gaza es una respuesta a la negativa de Hamás a aceptar una extensión de la primera fase del alto el fuego. Esta fase incluía el aumento de ayuda humanitaria y la liberación de rehenes en un intercambio por prisioneros palestinos. La oficina del primer ministro israelí afirmó que la decisión se tomó en coordinación con el enviado estadounidense Steve Witkoff y busca garantizar que Hamás cumpla con la liberación de la mitad de los rehenes retenidos en Gaza en un solo día.
Sin embargo, Hamás ha rechazado estas condiciones y ha advertido que solo liberará a los rehenes en el marco del acuerdo por fases ya pactado. En un comunicado, el grupo islamista acusó a Israel de intentar “torpedear” las negociaciones y de recurrir a “tácticas inhumanas” para presionar una resolución favorable a sus intereses.
El impacto humanitario de la medida
El bloqueo total de bienes y suministros ha generado preocupación en organismos internacionales y grupos humanitarios, quienes alertan sobre el impacto devastador que esta decisión tendrá en la población civil. Desde el inicio del conflicto, la ONU y diversas ONG han denunciado que la ayuda que ingresa a Gaza es insuficiente para atender las necesidades de sus 2,3 millones de habitantes, la mayoría de los cuales dependen de la asistencia para sobrevivir.
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La guerra, que estalló tras el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023, ha dejado más de 48.000 muertos en Gaza, según el Ministerio de Salud del enclave. Además, la ofensiva israelí ha reducido a escombros amplias zonas del territorio, desplazando al 90% de la población y dejando a cientos de miles de personas hacinadas en refugios improvisados.
Negociaciones en un punto muerto
Mientras la crisis humanitaria se agrava, las negociaciones para un acuerdo definitivo de alto el fuego permanecen estancadas. Israel insiste en que Hamás debe liberar a los 59 rehenes que continúan en su poder, de los cuales se cree que al menos 32 han fallecido. Por su parte, Hamás exige que cualquier pacto incluya la retirada total del ejército israelí de Gaza y una garantía de alto el fuego permanente.
Estados Unidos, Egipto y Qatar han tratado de mediar en las conversaciones, pero hasta el momento no se ha logrado un consenso. Mientras tanto, el pueblo palestino sigue pagando el precio de un conflicto que no da señales de llegar a su fin.