El tráfico aéreo en Latinoamérica enfrenta una nueva turbulencia, esta vez no por factores climáticos, sino geopolíticos. Tras la reciente advertencia de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) sobre una “situación potencialmente peligrosa” en el espacio aéreo venezolano, las principales aerolíneas de la región han comenzado a cancelar vuelos o rediseñar sus rutas para evitar el corredor aéreo de Maiquetía, generando un efecto dominó en los costos y tiempos de viaje.
Aerolíneas como Avianca, LATAM, Iberia y TAP Air Portugal ya han suspendido temporalmente sus conexiones directas con Caracas o han desviado sus vuelos que habitualmente cruzan este territorio para conectar el sur del continente con el norte.
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El riesgo real: ¿Por qué evitan Venezuela?
Aunque el gobierno venezolano califica la medida como una agresión política, la justificación técnica de las aerolíneas se basa en la seguridad operacional.
La FAA emitió un NOTAM (Notificación a las Misiones Aéreas) vigente hasta febrero de 2026, alertando sobre:
- Actividad militar: aumento de ejercicios militares y presencia de sistemas de defensa antiaérea en la costa venezolana.
- Interferencia GPS: reportes de “jamming” o bloqueo de señales de navegación satelital (GNSS) que son críticas para la aviación moderna.
- Riesgo de error: la posibilidad de un error de cálculo o identificación por parte de los sistemas de defensa aérea en un contexto de alta tensión diplomática.
El impacto económico
Para la industria aérea, Venezuela es geográficamente un puente natural entre Sudamérica y destinos como Miami o Europa. El cierre de facto de este espacio aéreo obliga a realizar desvíos costosos.
- Rutas alternas: los vuelos deben desviarse hacia el oeste (cruzando Colombia y Centroamérica) o hacia el este (bordeando las Guyanas y el Atlántico).
- Sobrecostos: expertos en aviación estiman que rodear el espacio aéreo venezolano agrega entre 30 y 60 minutos de vuelo adicionales. Esto se traduce en miles de litros de combustible extra por trayecto, un costo que inevitablemente presionará el precio de los tiquetes aéreos en la región.
La respuesta regional
Mientras la Aerocivil de Colombia ha activado protocolos de seguridad y solicitado planes de contingencia a las aerolíneas, el gremio aéreo venezolano (ALAV) pide paciencia a los viajeros, advirtiendo que se trata de una situación de fuerza mayor. Por ahora, el “muro invisible” sobre Venezuela aísla aún más al país y complica la logística del hub aéreo latinoamericano en plena temporada alta.