El cruce de declaraciones entre el presidente Gustavo Petro y el abogado Abelardo de la Espriella ha escalado en las últimas horas. El abogado, conocido por sus constantes críticas al gobierno, lanzó un duro mensaje en su cuenta de X (anteriormente Twitter), calificando la gestión del mandatario como “paupérrima” y “vergonzosa”. Además, De la Espriella expresó su descontento con los seguidores del presidente, cuestionando si están satisfechos con el rumbo del país.
En respuesta, el presidente Petro recurrió a su cuenta en la misma red social para desestimar los comentarios del abogado. “El abogado de La Espriella no es capaz de expresar un argumento, solo grosería. Decía mi abuela que la grosería en un ser humano muestra el tamaño de su cerebro”, escribió el mandatario, dejando clara su postura ante los ataques.
Este episodio es solo el más reciente en una larga serie de enfrentamientos entre el presidente y el abogado. De la Espriella, un crítico acérrimo del gobierno, ha acusado a Petro de manipular narrativas sobre supuestos golpes de Estado para justificar un eventual “autogolpe” y perpetuarse en el poder. En diciembre de 2024, el abogado llamó a la ciudadanía a un paro nacional, advirtiendo sobre lo que considera los “protervos objetivos” del mandatario.
Tensiones sobre la democracia
Las acusaciones de Petro sobre intentos de golpe de Estado no son nuevas. Desde su llegada al poder, el mandatario ha señalado presuntos planes para desestabilizar su gobierno. En octubre pasado, cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) abrió una investigación en su contra, Petro afirmó en redes sociales: “Ha comenzado el golpe de Estado”.
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Sin embargo, desde la oposición, estas denuncias han sido recibidas con escepticismo. Figuras como la senadora María Fernanda Cabal y el concejal Humberto Amín han desestimado sus declaraciones, calificándolas de alarmistas. Cabal, en un tono irónico, le pidió al presidente “dejar de amenazar” y dedicarse a gobernar.
Este cruce de palabras resalta las profundas divisiones en el panorama político colombiano, donde las tensiones entre el Gobierno y la oposición se mantienen latentes. Mientras Petro asegura que defiende la democracia, sus detractores lo acusan de utilizar el discurso del golpe como una estrategia para consolidar su poder. En cualquier caso, el enfrentamiento entre Petro y De la Espriella se ha convertido en un nuevo foco de atención en el debate político del país.