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La “quemada” de Polo Polo: el renacer de la expectativa afro en el Congreso

Miguel Polo Polo no repetirá curul afro. En su lugar, llegarán Óscar Benavides y Ányela Guanga. Hay expectativas de las comunidades negras.

Miguel Polo Polo no repetirá su curul afro, porque los 43 mil votos que sacó el pasado 8 de marzo no le alcanzaron. Su lista, avalada por el Consejo Comunitario La Gran Vía de Los Remedios y que iba con la sombrilla del candidato puntero de la derecha, Abelardo De La Espriella, quedó de cuarta en la votación sin posibilidad alguna de lograr el umbral para llegar al Congreso. 

La quemada de Polo Polo no solo es centro de discusión en el debate público, sino que también saca a la luz la búsqueda de las comunidades negras por una representación en el Congreso que avance en contrarrestar el abandono estructural del cual han sido víctimas a lo largo de los años. Y, tal como confirmaron dos líderes afro a CW+ Noticias, en Polo Polo no veían tal retrato.

Ahora, en los próximos cuatro años las dos curules afro serán ocupadas por Óscar Benavides y Ányela Guanga, del Movimiento ‘Libres’, el cual lideró con más de 150 mil votos. Benavides, como cabeza de esa lista, hizo campaña con la promesa de sacar a Polo Polo y de legislar a favor de los afro de este país. En ese contexto, las comunidades ven esperanza, pero también están a la expectativa de lo que pueda suceder. 

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—La historia de las curules afro y la figura de Polo Polo 

La Circunscripción Especial para Comunidades Negras se creó por la Ley 649 de 2001, como mecanismo de representación de estos grupos étnicos ante siglos de racismo y exclusión. En la práctica electoral comenzó en 1994. Por esas sillas han pasado figuras como la exreina de belleza, Vanessa Mendoza y el exdiputado de La Guajira, Gustavo Rosado. 

En 2022, Miguel Polo Polo se eligió con más de 40 mil votos y el aval del Consejo Comunitario Fernando Ríos Hidalgo. Llegó tras ser una figura visible por su activismo de derecha en redes sociales y recibir el apoyo de la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal. 

Polo Polo primero perdió su curul frente a Lina Martínez, hija del parapolítico Juan Carlos Martínez. Luego la recuperó al encontrar 1.300 votos no contados y finalmente, tras más de 12 demandas que cuestionaron su representatividad, su investidura quedó en firme. En su paso por el Congreso fue opositor al gobierno de Gustavo Petro, a las reformas sociales y tuvo encontrones con la vicepresidenta Francia Márquez al vincularla con el ELN. 

Aunque Polo Polo ha reconocido ser víctima de racismo, ha negado que actualmente los afro y negros sean víctimas de un sistema opresor heredado de la colonia. Se ha opuesto a que existe una “deuda histórica” de estas comunidades y ha señalado que hay un “discurso de víctima” de la izquierda y de los afro. 

Y, sin duda, una de las mayores polémicas que atravesó fue con las madres de los falsos positivos. Polo Polo tuvo que disculparse tras más de un año de un proceso judicial por haber desechado botas pintadas a mano por las madres de las víctimas de ejecuciones extrajudiciales y que hacían parte de una exposición de memoria en el Congreso. 

—El antes y el después marcado por Polo Polo 

Los pueblos negros atraviesan panoramas complejos en el país. Según la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos, hasta el 2021 un 13% de los afro no tenían acceso a acueducto y el 14% vivía en hacinamiento. Según el Dane, Quibdó y Cartagena son dos de las ciudades con más pobreza, claves porque concentran gran parte de la población negra. Incluso, en 2022 la Corte ordenó al Dane rehacer el censo de las población porque hubo “discriminación” y “omisión” en la metodología.

Bajo ese contexto, las comunidades consideran que Polo Polo no contribuyó a mejorar su situación, ni legisló a su favor. Líderes de comunidades afro como Luis Ernesto Olave (de la organización Fuerza Afro) y Alí Bantú Ashanti (del colectivo Justicia Racial), lo han calificado de ser “afroconveniente” y de poner en riesgo a los afro del país. Incluso, voces del consejo comunitario que lo avalaron hace cuatro años han sido críticas con él. 

“Polo Polo entró al Congreso como negro, pero atacó a los mismos negros y nunca reivindicó nuestros derechos”, dijo a CW+ Aidén Salgado, activista cimarrón y oriundo del Palenque de San Basilio. Esa opinión la comparte Yeison Mosquera, mayor de las Guardias Cimarronas del Chocó. “Nunca hizo nada por las comunidades. Nos discriminó y nos atacó”, señaló a este medio. 

Sin embargo, en medio de todas las críticas, el “efecto Polo Polo” hizo que por primera vez el debate alrededor de las curules afro trascendiera al debate público sobre su verdadero propósito y funcionamiento. “Se trató de un mal por un bien. Logró que muchas personas conocieran la existencia de esas curules y que se movilizaran en su contra, tanto por dentro como por fuera de las comunidades afro”, explica a este medio Bastien Bosa, profesor de antropología de la Universidad del Rosario.

Cabe resaltar que no es la primera vez que las curules afro caen en controversia. En 2016, el Consejo de Estado anuló la elección de la fallecida María del Socorro Bustamante y de Moisés Orozco tras demandas que alegaban que no representaban a los afro. Incluso, el tribunal encontró que Orozco falsificó documentos para lograr el aval. 

Sin embargo, a pesar de ese antecedente, fue con Polo Polo que se mediatizó. Según Bosa, jugó a su favor su estrategia electoral para visibilizarse a través de redes sociales y de mantener un discurso provocador.

—La quemada de Polo Polo, Benavides y las expectativas

Polo Polo hizo campaña impulsando a Abelardo De La Espriella, candidato puntero de la derecha. Esa decisión lo apartó de la senadora Cabal, quien en ese entonces estaba aún en la baraja de precandidatos del uribismo a la Presidencia. Cabal lo calificó como una “traición” y no le dio su apoyo político. Esto, sumado a la desazón por su labor como congresista, vaticinó su derrota en las urnas. 

Polo Polo sacó más 43 mil votos. Aunque sumó 8 mil más sobre los 35 mil obtenidos hace cuatro años, no le alcanzaron porque la lista del Movimiento Libres —Consejo Comunitario El Naranjo— arrasó con 150 mil. Esa lista la encabezó el abogado Óscar Benavides, seguido de Ányela Guanga. Ambos líderes sociales de Tumaco, con luchas y banderas afro. Benavides, en particular, hizo campaña bajo la promesa de sacar a Polo Polo. 

“No solo derrotamos a Polo Polo, derrotamos las estructuras políticas que tenían secuestradas nuestras curules y dignificaremos nuestras luchas afro. Haremos control político desde el Congreso, para asegurarnos que los recursos sí lleguen a los territorios, nuestra comunidad no volverá a estar sola”, dijo Benavides. “En el Congreso, no ocuparé un puesto, ocuparé una responsabilidad”, señaló Guanga en campaña. 

Con su llegada, las comunidades afro tienen expectativas para los próximos cuatro años. Esperan que se reglamenten los capítulos que faltan de la Ley 70, que reconoce el derecho de esas comunidades a la propiedad de tierras, así como la creación de políticas de bienestar y reorganización de la agenda colectiva. Esto último es clave, en medio de las diferencias y rupturas entre el Proceso de Comunidades Negras (PCN). 

“Creo que Óscar es la persona llamada a eso, sin ego y sin sectarismo, convocando a los sectores democráticos realmente que puedan acompañar su apuesta política que va más allá de Polo Polo. Creo que es la oportunidad para reorganizar la agenda del pueblo negro a través de esa representación”, concluyó Aidén Salgado.

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