CW+ Noticias revisó diez de los más de 20 proyectos y programas que el alcalde Alejandro Eder trazó en su Plan de Desarrollo Distrital (PDD) y encontró que en el 80% hay avances. Sin embargo, de las obras infraestructurales clave, ninguna se ha entregado en su totalidad. Un caso es el del Centro Yawa, que a finales del 2024 inauguró su primer edificio pero aún no inicia la construcción de la segunda fase.
Por otro lado, hay obras que apenas están en etapa de prefactibilidad, como el Paseo de Jovita al Río, y otras que han caído en promesas fallidas de entrega, como la Ruta de la Salsa del barrio Obrero y la restauración del Teatro Municipal Enrique Buenaventura, uno de los BIC más importantes para el arte y la cultura caleña. También está el Tren de Cercanías, que se quedó en vilo tras la negativa del gobierno de Gustavo Petro para su cofinanciación en medio de una pelea política.
Varias de estas iniciativas dependen del empréstito. Aunque el Concejo aprobó un cupo de 3.5 billones, Eder confirmó que su Alcaldía solo desembolsará 2 billones. Inicialmente, esa deuda estaba proyectada para unos 12 años, tiempo que se reducirá al ser de 1.5 billones menos.
Estas son las diez obras y programas clave analizados por este medio:

La restauración del colegio Santa Librada ha sido una lucha de años de egresados y estudiantes de esta institución, una de las más emblemáticas y antiguas de la ciudad. Santa Librada es, además, un Bien de Interés Cultural (BIC). En 2023 una sentencia ordenó recuperar el colegio y le dio un año a la administración para empezar con las obras.
En el plan de desarrollo de Eder, Santa Librada está incluida en el paquete de las sedes educativas públicas que serán restauradas, construidas o adquiridas. Inicialmente, la Alcaldía transfirió 5 mil millones al Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa (Ffie) del Ministerio de Educación para contratar los estudios y diseños del colegio.
El pasado 4 de febrero, el alcalde anunció que iniciaron las obras de adecuación. El contrato, evaluado por más de 13 mil millones de pesos, fue adjudicado a Lam Construcciones SAS, ganador entre otros 18 oferentes. La plata sale del empréstito. Es parte del tercer crédito solicitado al banco BBVA por 250 mil millones, que contempla 33 mil millones para el fortalecimiento de la infraestructura de colegios públicos.
El contrato busca remodelar los bloques A y H, así como las subestaciones eléctricas. También incluye el manejo de aguas subterráneas, cambios de cubiertas, adecuación de drenajes, reposición de pisos y recuperación de acabados. La promesa de la Alcaldía es entregar las obras en 18 meses, es decir, para agosto del 2027.

En 2027, el Teatro Municipal Enrique Buenaventura cumple 100 años. Es un Bien de Interés Cultural (BIC) y uno de los espacios clave para el arte y la cultura caleña. El mejoramiento de su infraestructura y reforzamiento están incluidos en el plan de desarrollo de Eder. En diciembre del 2024, la Alcaldía proyectaba entregarlo listo para 2026 en una ejecución de 28 meses. Sin embargo, la contratación de estudios y diseños comenzó seis meses tarde.
El contrato, que inició el 1 de julio del 2025, es para la etapa de estudios y diseños no para realizar las reparaciones en sí. Su carácter es interadministrativo con la Gestora de Proyectos para el Desarrollo, Gesprode, —antiguo Fondo Mixto para la Promoción del Deporte y la Gestión Social—. Es una organización sin ánimo de lucro dedicada a la ejecución de proyectos de infraestructura y desarrollo social. Como contó CW+, en la junta directiva de Gesprode hay figuras políticas visibles del Valle.
En total, es por 2.073.400.000 millones y terminaba en diciembre del año pasado. Pero el 11 de noviembre, el contratista solicitó una adición de 800 millones de pesos para estudios adicionales que no se consideraron inicialmente: un total del 38% del valor del contrato. Por eso, el contrato quedó prorrogado hasta el 30 de mayo. Por eso, no será sino hasta mediados del 2026 que la restauración inicie.

El multicampus del Oriente es una promesa que surgió en el marco de los diálogos del estallido social del 2021 que tuvo a Cali como epicentro. En ese entonces, jóvenes y la comunidad universitaria exigieron a la Alcaldía de Jorge Iván Ospina y al gobierno de Iván Duque una universidad en el oriente de la ciudad, así como en la Ladera, dos de las zonas más vulnerables de Cali.
Después de tres años del gobierno Petro, en julio del 2025, el ministro de Educación Daniel Rojas anunció que ya estaba listo todo para que empezara a funcionar en el Colegio Nuevo Latir. Desde esta escuela, ubicada en el corazón del oriente, instituciones como el Instituto Técnico Nacional de Comercio Simón Rodríguez, la Escuela Nacional del Deporte, el Instituto de Bellas Artes y la Universidad Antonio José Camacho ofertan son los encargados de brindar la oferta académica.
Las inscripciones se abrieron entre el 27 de enero y el 6 de febrero de este año. Sin embargo, cabe resaltar que el Multicampus funcionará de manera transitoria en la I.E. Nuevo Latir mientras el Ministerio de Educación construye su sede.
Este punto es el más problemático y ha generado encontrones entre el minEducación y la Alcaldía Eder. En diciembre del 2025, Eder anunció que ya estaba listo el lote contiguo al hospital Isaías Duarte Cancino para su construcción e invitó al gobierno a cumplir con la construcción de la universidad. Esto generó molestia en el ministro Rojas, quien le dijo “desubicado” al mandatario e insistió en que hace año y medio venía pidiéndole a la Alcaldía entregar el lote para poder comenzar.
En un derecho de petición respondido a CW+ Noticias por la Secretaría de Vivienda, esta asegura que el lote sufrió segregaciones por ventas parciales a particulares y por eso recomendó hacer estudios técnicos detallados para identificar el polígono exacto y actual. Actualmente, el trámite para segregar formalmente el área específica de la universidad se encuentra radicado ante la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos (Orip).
Además, la formalización y entrega jurídica del predio se debe hacer a Intenalco, que será la encargada de su administración. Por otro lado, el MinEducación ya radicó una solicitud ante Emcali sobre la viabilidad y disponibilidad inmediata de servicios públicos. También asegura que ha habido bloqueos administrativos porque la red de instituciones encargadas de la oferta académica no ha enviado la información sobre su personería jurídica ni el marco legal que soporta su asociación.
Entre otros aspectos, la Secretaría de Vivienda y Educación señalaron vía derecho de petición que hay otras problemáticas alrededor del predio como la ocupación irregular en el lindero norte por Brisas de Caracol y la falta de formalización de la servidumbre de tránsito con el Isaías Duarte.
Así las cosas, el MinEducación aún no ha transferido recursos ni iniciado el proceso de contratación para construir la sede, pues requiere de total disponibilidad jurídica y predial de los terrenos. Por eso, aunque funciona transitoriamente en Nuevo Latir, su materialización como sede aparte aún está en proceso, en medio de varias problemáticas.

La promesa de construir la sede centro del Sena viene desde el 2020. En ese entonces, el exalcalde Jorge Iván Ospina, la exgobernadora del Valle, Clara Luz Roldán y el exdirector del Sena, Carlos Mario Estrada, firmaron un acuerdo por el ‘Centro de formación para la cuarta revolución industrial’.
Este campus contará con un área de más de 12 mil metros cuadrados en un lote ubicado en la Avenida Cuarta Norte, cerca a la Plazoleta Jairo Varela y en inmediaciones del Centro Administrativo Municipal (CAM) y el Concejo de Cali. En 2024, se aprobó su licencia de construcción y también están listas las especificaciones técnicas y normativas para su construcción.
El contrato está a cargo de la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter), banca de desarrollo vinculada al Ministerio de Hacienda. Está en la fase de selección con nueve empresas y consorcios interesados y el valor es de $87.500 millones de pesos. La fecha estimada de terminación del contrato es el 26 de diciembre del 2027. Adicionalmente, también se encuentra en fase de selección la interventoría. El contrato es por 2.198 millones de pesos.
El presupuesto que se tiene destinado para realizar el nuevo campus del Sena es de $103 mil millones de pesos, $90 mil millones que pone el Sena y $13 mil millones puestos por la Gobernación del Valle. Aunque la Alcaldía prometió cofinanciar $13.500 millones de pesos y fue una de las justificaciones para el empréstito, aún no se ve la inversión en el contrato.

El Centro de Ciencia, Arte y Tecnología Yawa es una de las megaobras del exalcalde Jorge Iván Ospina. Está sobre la antigua sede del club San Fernando, predio que estuvo en manos de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) tras una extinción de dominio por haber sido adquirido por el exlíder del Cártel del Norte del Valle, Juan Carlos Ramírez, alias ‘Chupeta’.
La primera etapa se empezó a construir en la administración Ospina y fue inaugurada en octubre del 2024, diez meses después de la llegada de Alejandro Eder a la Alcaldía. Inicialmente, esa etapa tuvo incrementos del 48% en sus costos, de $55 mil millones se amplió en prórrogas y adiciones a $82.073 millones para la construcción y dotación tecnológica.
En su plan de desarrollo, Eder contempla cinco fases constructivas y traza la consolidación de las etapas I, II y III. La primera ya la entregó. Pero aún están pendientes las otras dos, divididas en el museo interactivo y el parque tecnológico.
Hasta la fecha, no hay contrato vigente para construir la segunda fase de Yawa. Solo hay una presentación de oferta por 6.036 millones de pesos para administrar el edificio, que estaba a cargo de la Corporación para la Recreación Popular. Fue publicada el 19 de febrero de este año, tiene como fecha de presentación de oferta para el 27 del mismo mes y una duración estipulada hasta el 31 de diciembre.
Bajo el argumento de hacer la segunda y tercera fase, el alcalde Eder justificó en el empréstito que necesitaba 128 mil millones para construirlas. “Si no nos dan ese empréstito, va a ser muy difícil su construcción”, dijo en octubre del 2024. Hoy, más de un año después, no hay avances reflejados en el Secop II ni más anuncios al respecto.

El programa CuidArte es un sistema distrital para mujeres cuidadoras. Lo maneja la Subsecretaría de Equidad de Género de la Secretaría de Bienestar Social, pero está en cabeza de la primera dama y gestora social, Taliana Vargas. El plan de desarrollo de Eder contempla la creación de 12 ecosistemas de cuidado en la zona urbana y rural de la ciudad.
Hasta ahora, van siete sistemas de cuidado. Están ubicados en las comunas 9, 15, 20 y 21, y en los corregimientos de El Saladito, El Hormiguero y La Buitrera. En total, la Alcaldía Eder tiene planificado destinar $15.693 millones de pesos para estos ecosistemas, que funcionan como manzanas del cuidado. Esa plata sale del empréstito: 2.900 millones salieron del primer crédito con Bancolombia; y otros 6.123 millones del segundo crédito con Davivienda. Aún no hay más plata para este sistema desembolsada de esa deuda.
La meta de la Alcaldía es beneficiar a 9.359 mujeres cuidadoras. Según la Alcaldía, van 6.100 mujeres beneficiadas. Sin embargo, según una Ficha de Estadísticas Básicas de Inversión (Ebi) con vigencia al 2026, van 2.802.
Hasta el día de hoy, la Alcaldía no ha construido espacios propios de los CuidArte. En un derecho de petición respondido a la concejal María del Carmen Londoño, Bienestar Social señala que todos los ecosistemas del cuidado funcionan en inmuebles públicos, como bibliotecas, centros culturales y colegios. Por ejemplo, el CuidArte del centro funciona en la Casa Matria Centro y otras de sus actividades están en el centro cultural del Obrero y en la Institución Educativa República de Argentina.
Los CuidArte actualmente son operados logísticamente por Corfecali. Esta entidad tiene un contrato por 1.095 millones de pesos que va hasta el 31 de diciembre de 2026 para organizar los eventos, las formaciones y actividades de promoción del programa. Pero también tiene otros objetivos como hacer campañas de sensibilización contra la violencia de género, formar a funcionarios públicos con enfoque de género con interseccionalidad y organizar ferias y actividades para visibilizar emprendimientos de mujeres beneficiadas.

El Tren de Cercanías es uno de los proyectos más ambiciosos para Cali y el Pacífico del país. Contempla unos 73.4 kilómetros de vía férrea, divididas en varias líneas. El tramo norte-sur une a Cali con Jamundí y Yumbo; el de este-oeste, al centro de Cali con Palmira y tendrá otro tramo especial que llegará directamente al Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, ubicado en Palmira.
El plan de desarrollo de Eder contempla la construcción del tramo Cali-Jamundí, que contempla una extensión de más de 23 kilómetros, 21 estaciones y once puntos de conexión con el MIO, el sistema de transporte público de la ciudad. Sin embargo, el proyecto está detenido, en medio de peleas y pujas políticas entre el gobierno de Gustavo Petro, la Gobernación de Dilian F. Toro y la Alcaldía Eder.
El 7 de noviembre del año pasado, Eder, Toro y la alcaldesa de Jamundí, Paola Castillo, firmaron un convenio que aseguró el 30% de la financiación del tren (3.5 billones). El otro 70%, equivalente a unos 8 billones sería cofinanciado por la Nación. La firma llegó en medio de tensiones y peticiones de los mandatarios al Ministerio de Transporte y el presidente Petro para firmar el aval financiero y empezar con la obra.
A pesar de que la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, había dicho que la firma llegaría en octubre, eso no pasó. La fecha límite era hasta el 8 de noviembre, cuando empezaba a regir la ley de garantías por elecciones. Finalmente, Eder y Toro, acusaron al presidente de tomar “venganza política en su contra”. Cabe resaltar que el presidente no ha tenido buena relación con Dilian y en ese entonces, venía de atravesar tensiones con Eder tras su visita a Estados Unidos en medio de la posible descertificación antidrogas (que luego llegó).
Además, Petro antepuso el ferrocarril del Pacífico sobre el Tren de Cercanías. Por su parte, Eder y Toro anunciaron el apoyo técnico y financiero del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).

Es un proyecto que nació en la Alcaldía de Ospina y busca conectar el Centro Histórico de Cali con los barrios San Antonio y San Cayetano. Según la ficha técnica del proyecto, se busca intervenir 96 mil metros cuadrados. También contempla un Alameda de las Ceibas sobre el corredor de la carrera cuarta, y un Paseo de la Cultura, que iniciará en la carrera 10 y rematará en el Parque de los Estudiantes.
En 2023, los ganadores del concurso para hacer ese proyecto fueron Land, Entropía y Nueve Arquitectura. Hasta la fecha, se han liquidado $9.659 millones de pesos en contratos que estaban pendientes desde la Alcaldía Ospina. Incluyen lo correspondiente al concurso, los estudios preliminares y los avances de estudios y diseños a nivel de prefactibilidad.
Según confirmó el Departamento de Planeación a CW+, actualmente el proyecto se encuentra en etapa de prefactibilidad, o sea, en análisis para determinar si es viable técnica, económica y ambientalmente. Por eso, son necesarios estudios y diseños adicionales para que el proyecto entre en etapa de factibilidad. Hasta 2024, la construcción de este proyecto tenía un valor estimado de $212.261 millones de pesos, valor que varía porque aún faltan los estudios de factibilidad.
La Alcaldía de Alejandro Eder tampoco tiene una fecha definida de entrega, a pesar de que inicialmente (2024) se proyectó un tiempo de siete años. Es decir, que estaría listo para 2031.

En su discurso de posesión el alcalde Eder prometió mejorar “las condiciones del Plan de Alimentación Escolar y los comedores comunitarios buscando que más de 340 mil caleños tengan una alimentación digna”. La meta era superar lo hecho por la administración anterior. En el plan de desarrollo de Eder, los comedores comunitarios y el PAE son parte del programa Hambre Cero.
Jorge Iván Ospina terminó su alcaldía con 762 comedores comunitarios en la ciudad, entregando un promedio de 89 mil raciones de comida diarias en diferentes comunas, bajo el programa Corazón Contento. Esto según el Informe de Rendición de Cuentas final de esta alcaldía.
A inicios de 2025, la Secretaría de Bienestar Social anunció que la meta para ese año era alcanzar los 810 comedores comunitarios con el programa Hambre Cero para cubrir la creciente demanda de la población vulnerable y pasar a las 100 mil raciones diarias. Sin embargo, a la fecha no ha sido así. En el plan de desarrollo, la meta son 80 mil raciones, que ya fueron superadas. Según confirmó CW+ con esa Secretaría, el promedio diario es de 84.670
Según confirmó esa secretaría a CW+, se reparte un promedio de 84.670 raciones y se mantienen los 762 comedores en operación. Aún no comienza un proceso de contratación para ampliar los comedores.
El programa de ‘Hambre Cero’ no solo cobija la atención alimentaria de los caleños en condiciones vulnerables, sino que también cubre a jóvenes deportistas que viven en pobreza y tiene a cargo el Programa de Alimentación Escolar (PAE).
En 2024 la alcaldía tuvo un presupuesto de 58.409 millones de pesos para Hambre Cero, de los cuales solo usó el 87%. En total, se invirtieron también 51 mil millones para fortalecer la seguridad alimentaria y la nutrición de los caleños y hubo otro contrato por 35 mil millones para alimentar diariamente entre marzo y septiembre a 62 mil personas en condición de pobreza.
Para 2025, la inversión fue mayor. Contó con un presupuesto de $102.800 millones de pesos, de los que se utilizó el 98% en dos proyectos. El primero tuvo la principal inversión con $102 mil millones para fortalecer el programa de seguridad alimentaria y nutrición y también se alimentaron a un poco más de 62 mil personas diariamente con dos contratos que sumaron $28 mil millones de pesos y se ejecutaron entre agosto, septiembre y noviembre. Esto representó alrededor del 27% del presupuesto.
El segundo proyecto por $683 millones fue para la implementación de la estrategia con la que se pretende superar la pobreza extrema en Cali. Este año la Secretaría de Bienestar Social tiene un rubro de $75 mil millones de pesos para ese programa.
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