El Ministerio Público lanzó una nueva alerta tras la situación de orden público que ha vivido Tuluá desde el inicio de este año.
La Defensoría señaló que las disputas entre bandas delincuenciales por el control territorial para extorsionar, secuestrar, traficar estupefacientes, robar, entre otros hechos delictivos, constituyen un escenario de riesgo que se viene presentando desde hace tiempo en esta ciudad del centro del Valle.
“Acallar las voces de los líderes sociales y querer privar de sus funciones a quienes sirven desde la administración municipal, como conductas criminales que atentan contra los derechos humanos, derivan en un impacto negativo para la construcción del tejido social”, señaló Carlos Camargo, Defensor nacional del Pueblo.
Así mismo, el funcionario le pidió a la Unidad Nacional de Protección, a la Fiscalía, a la Policía Nacional y a las Fuerzas Militares que se tomen medidas y acciones que permitan garantizar la seguridad de la población civil y de las autoridades que han sido amenazadas recientemente.
Cabe recordar que el alcalde de Tuluá, Gustavo Vélez, se ha convertido en el mandatario local más amenazado en el país.