Desde el pasado 15 de febrero, la coronel Sandra Liliana Rodríguez Castro asumió el cargo de Comandante de la Policía del Valle del Cauca. Su nombramiento es un hito histórico, si se tiene en cuenta que es la primer mujer al mando de la Policía en este departamento. La designación corrió por cuenta del director de la Policía Nacional de Colombia, el brigadier general Carlos Fernando Triana Beltrán.
La Coronel Rodríguez es oriunda de Chiquinquirá, Boyacá; profesional en criminalística, cuenta con una especialización en Seguridad, y una maestría en Criminología y Victimología. Así mismo, su trayectoria en la institución es de más de tres décadas.
“Es un reconocimiento y una confianza del mando institucional, el estar hoy aquí comandando a los hombres y mujeres que hacen parte de la Policía del Valle”. Expresó la coronel en entrevista con El País.
A su vez, añadió que reconoce los enormes retos que vienen junto con el cargo de la comandancia de la Policía en el Valle, pero aseguró que su prioridad es clara, ir tras los delincuentes.
“Tenemos varios retos pero sobre todo, ir tras los delincuentes que hacen parte de las estructuras criminales que delinquen en el Valle con el fin de debilitarlos y fortalecer la seguridad ciudadana en el departamento”, aseveró.
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Retos en seguridad que deberá enfrentar Sandra Rodríguez al frente de la Policía del Valle.
En una reciente rueda de prensa, la nueva comandante habló sobre las estrategias que implementará durante su administración y los municipios que recibirán una especial atención debido al delicado estado de seguridad que se registra en ellos.
“Vamos a hacer un comando que estará en el territorio y un comando que va a trabajar con sus comunidades para fortalecerse, pero sobre todo para disminuir los índices de criminalidad que tiene hoy el Valle del Cauca”, aseguró la coronel Rodríguez.
Es importante recordar que actualmente el Valle del Cauca se encuentra rodeado de distintos grupos armados, que se disputan ciertas zonas del departamento en donde las economías ilegales son las grandes protagonistas. Por nombrar algunos ejemplos, el Clan del Golfo tiene una gran presencia en el norte y centro del Valle, así como también influye en las bandas criminales que se disputan el puerto de Buenaventura.
Por otro lado, municipios como Pradera, Florida y Jamundí sienten el flagelo de tener a las disidencias en sus puertas. Al igual que sucede con el ELN, estructura que lucha por el control del tráfico de drogas en el cañón de las Garrapatas.
Por lo anterior expuesto, la comandante Rodríguez informó que durante el primer semestre del 2025 se definirá un “derrotero” en los municipios de Cartago, Palmira, Tuluá y el distrito de Buenaventura, en tanto que, estos cuatro son los que más han tenido situaciones de alteración al orden público durante los últimos meses.
“Allí yo invito absolutamente a todos a que sean esos coequiperos de la institución porque esa es la única fuerza que puede derrotar a los criminales”, comentó.