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Doble homicidio en Buga: Madre e hija fueron asesinadas

El crimen ocurrió en pleno mediodía en el barrio Jorge Eliécer Gaitán.

La violencia vuelve a estremecer a Buga, en el Valle del Cauca, tras el asesinato de una madre y su hija, quienes fueron atacadas a tiros dentro de su vivienda en el barrio Jorge Eliécer Gaitán. El hecho se registró este martes 8 de abril, en horas del mediodía, cuando las víctimas fueron sorprendidas por hombres armados que irrumpieron en el inmueble y les dispararon sin mediar palabra.

Las mujeres fueron identificadas como Martha Cecilia Díaz, de 58 años, y Karol Dayana Díaz, de 22. Ambas fallecieron en el lugar de los hechos, a raíz de la gravedad de las heridas provocadas por los proyectiles. El ataque ocurrió en la Calle 26 con Carrera 11, una zona residencial donde vecinos quedaron consternados por lo sucedido.

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Gracias a la rápida acción de las autoridades, uno de los presuntos autores del ataque fue detenido minutos después en el barrio Unifamiliar, específicamente en la Calle 37 con Carrera 12. Aunque la identidad del capturado no ha sido revelada, las autoridades ya adelantan los trámites judiciales correspondientes y no se descartan más capturas.

Este nuevo hecho violento ocurre solo días después del homicidio de un joven identificado como Cristian Camilo Arce, también en el barrio Jorge Eliécer Gaitán, lo que ha despertado la hipótesis de un posible vínculo entre ambos crímenes. Las autoridades investigan si se trata de retaliaciones o si hay una estructura criminal operando en la zona.

Mientras avanza la investigación, el llamado de la comunidad es claro: mayor presencia de la fuerza pública y acciones contundentes para frenar el accionar de los sicarios que amenazan la tranquilidad de los habitantes de Buga.

Cuatro mujeres asesinadas en el Valle

A los hechos anteriores se suma el asesinato de Angie Paola Rodríguez Montoya, en el municipio de Trujillo. La mujer, madre de dos niñas, fue hallada sin vida en circunstancias que apuntan a un posible feminicidio. De acuerdo con la información preliminar, su pareja sentimental sería el principal sospechoso del crimen, lo que ha encendido las alarmas sobre los casos de violencia intrafamiliar que aún permanecen ocultos o desatendidos.

El cuarto caso ocurrió en zona rural montañosa de Tuluá, el pasado 3 de abril. Allí fue hallado el cuerpo sin vida de Sonia Irene Hoyos Gómez, de 63 años y oriunda de Cali. Las autoridades aún investigan las causas de su muerte y no descartan que se trate de otro crimen violento.

Estos hechos, ocurridos en tan corto tiempo, han generado preocupación entre organizaciones defensoras de derechos humanos y colectivos de mujeres, que han exigido mayor presencia institucional y una respuesta articulada que permita frenar el aumento de la violencia contra las mujeres en la región.

Las autoridades locales han anunciado la realización de consejos de seguridad y el fortalecimiento de las estrategias de protección, pero hasta el momento no se ha entregado un balance oficial ni se han identificado responsabilidades claras en todos los casos. Entre tanto, las comunidades permanecen en alerta ante una escalada de violencia que, lejos de disminuir, parece recrudecerse.