Pese a que en los últimos días parecía que la problemática en el acceso al puerto ya se había solucionado, Buenaventura aún atraviesa una parálisis vial que no solo afecta el movimiento de mercancías, sino que ya golpea el bolsillo de los vallecaucanos. Los accesos al puerto principal del Pacífico colombiano están colapsados, lo que ha generado un represamiento masivo de camiones y contenedores.
La congestión en las carreteras de entrada y salida del puerto estaría provocando un efecto dominó en el comercio exterior. Según denunció el representante a la Cámara por el Valle, Cristian Garcés, citado por Caracol Radio, la falta de fluidez está haciendo que los buques prefieran otros destinos. Garcés advirtió que puertos en Sudamérica, que hoy resultan más competitivos, están recibiendo la mercancía que Colombia no logra gestionar a tiempo por el desorden logístico.
El congresista señaló que cada hora de retraso pone en peligro miles de puestos de trabajo en el suroccidente del país. “Cada día de congestión destruye oportunidades en el comercio exterior de Colombia”, afirmó Garcés en declaraciones recogidas por el medio mencionado. Para los gremios, la situación sería insostenible y afecta directamente a las empresas ubicadas en Candelaria, Jamundí y el norte del Cauca.
El turismo y el transporte local están “quebrados”
Pero el problema no es solo de los grandes contenedores. Los conductores de servicio público y especial viven un calvario diario por las demoras que superan las cinco horas. El turismo, una de las fuentes de ingresos clave para el puerto, se encuentra en una situación desesperada por la falta de garantías en la vía.
La falta de buses y la dificultad para mover personal y mercancía hacia el interior de la capital del Pacífico, al parecer, complican aún más el panorama social.
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Ante este escenario, las soluciones planteadas por el Gobierno nacional parecen no ser suficientes. La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, habló recientemente de un plan de choque, pero en la práctica los trancones persiguen a los conductores.
Debido a esto, la Contraloría solicitó un informe detallado con responsables y fechas claras para evaluar si el plan funcionará realmente.