La Nueva EPS enfrenta un panorama crítico en el departamento del Valle del Cauca. Actualmente, la red hospitalaria regional registra una parálisis parcial de servicios debido a carteras morosas. Un caso emblemático ocurre en la Clínica Nuestra Señora de los Remedios, la cual suspendió la atención para los afiliados de esta entidad. Dicha institución reclama una deuda acumulada que asciende a 59.000 millones de pesos.
Esta ruptura en la prestación de servicios impacta severamente a los pacientes con enfermedades de alto costo. Según la Asociación de Usuarios del Valle, cerca de 3.000 personas con cáncer han quedado en un limbo médico. Por consiguiente, procedimientos vitales como quimioterapias, radioterapias y yodoterapias carecen ahora de una sede clara para su continuidad.
Consecuencias de la interrupción en tratamientos oncológicos
Los representantes de los usuarios denuncian un “efecto dominó” negativo. Al no recibir recursos, las clínicas dejan de atender y el paciente asume toda la crisis. Esta situación conlleva riesgos médicos inminentes:
- Pérdida de continuidad: la interrupción rompe el vínculo construido entre el paciente y sus especialistas actuales.
- Retroceso médico: existe el riesgo de reiniciar procesos terapéuticos complejos desde cero.
- Falta de respuestas: los afectados aseguran que, hasta el momento, no reciben claridad sobre su reubicación.
Llamado urgente al Gobierno Nacional
Ante la gravedad del asunto, el secretario de Salud de Cali, Germán Escobar, solicitó la intervención inmediata del Gobierno. El funcionario busca evitar que la crisis de la Nueva EPS detenga servicios esenciales en el norte de la ciudad. De igual manera, los usuarios planean instaurar denuncias legales para defender su derecho fundamental a la salud. La vida de miles de vallecaucanos depende ahora de una solución financiera urgente que restablezca el flujo de recursos hacia los hospitales.
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