El pasado viernes 13 de febrero, cerca de 400 habitantes de Ampudia y Timba (Jamundí) protagonizaron una asonada en contra de las tropas de la Tercera División del Ejército. Según comunicó el Ejército, fueron presuntamente presionados por la Jaime Martínez, estructura de las disidencias de ‘Iván Mordisco’.
La Tercera División señaló que denunciará a los responsables ante la Fiscalía por los delitos de asonada, concierto para delinquir y constreñimiento ilegal. Según El Espectador, fueron cerca de 50 soldados afectados.
“El Ejército rechaza de manera categórica este tipo de acciones que alteran el orden público y vulneran el ejercicio legítimo de la misión constitucional. Nuestras tropas mantienen presencia en el área con estricto apego a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario”, dijo la institución.
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En Jamundí, además, aparecieron banderas de disidencias
Ese mismo día de la asonada se conocieron alertas de la comunidades por la aparición de banderas alusivas a las disidencias en distintas zonas de Jamundí. Entre ellas, hubo una en l corregimiento de San Vicente, donde fueron instaladas dos banderas relacionadas con el frente ‘Jaime Martínez’ de las disidencias de las extintas Farc.
Las banderas fueron ubicadas en este corregimiento, situado a pocos minutos del casco urbano de Jamundí. La situación causó preocupación por el impacto que pueda tener en la tranquilidad de la zona. San Vicente se ha caracterizado por ser un lugar pacífico y con oferta de hospedajes, estaderos y espacios naturales.
La violencia se da un contexto electoral. Recientemente, la Misión de Observación Electoral (Moe) alertó por posibles riesgos para habitantes de Cali y otros municipios del Valle para las elecciones del próximo 8 de marzo por el accionar de grupos armados. Entre esos, está Jamundí, Buenaventura, El Dovio, Ulloa, entre otros.
No es la primera asonada de civiles contra el Ejército en Colombia
En marzo del año pasado, civiles presuntamente presionados por las disidencias rodearon a tropas que adelantaban la Operación Perseo en el Cañón del Micay, Cauca. El mismo hecho se repitió en junio de ese año, cuando la comunidad detuvo a 31 uniformados también presuntamente presionada.
En septiembre del 2025, ocurrió otra. Durante un operativo de la Brigada de Selva 27 contra la minería ilegal y el narcotráfico, un grupo de más de 200 personas confrontó a los soldados en medio de una asonada. Hubo agresiones físicas. Varios civiles atacaron con piedras y machetes, e incluso incendiaron vehículos militares.