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Alerta en el Valle del Cauca por ola de violencia que mantiene en tensión a la región

Las autoridades investigan los homicidios recientes y hallazgos que mantienen en alerta a la comunidad vallecaucana.

La racha de violencia en el Valle del Cauca se ha intensificado durante febrero. El hallazgo de restos humanos en Cali este lunes 16 de febrero se suma a una lista de crímenes que parecen no dar tregua. La situación ha escalado al punto de afectar a menores de edad y comerciantes.

La mañana de este lunes, trabajadores de la planta de bombeo Paso del Comercio, al norte de Cali, vivieron momentos de angustia. Durante sus labores de limpieza, encontraron dos cabezas y otros restos humanos dentro de bolsas plásticas. La Policía Metropolitana inició investigaciones para saber si este hecho guarda relación con el hallazgo de otra cabeza el pasado miércoles 11 de febrero en el río Cali, cerca del Bulevar del Río.

La violencia no se limita a la capital. El 9 de febrero, en zona rural de La Unión, sobre la vía Panorama, fue encontrada una extremidad humana dentro de una bolsa cerca de unos árboles. Según informó El Tiempo, este tipo de crímenes no se registraban en ese municipio desde hace casi una década. En esta zona, grupos como la llamada ‘Gran Alianza’ y el ‘Clan del Golfo’ mantienen disputas territoriales que han elevado las tasas de homicidios en el norte del departamento.

Ataques contra civiles y familias golpeadas

En el centro del Valle, la tragedia también tocó a la puerta de los habitantes de Versalles. El pasado 14 de febrero, un ataque sicarial contra un hombre de 60 años terminó en una desgracia mayor. En medio de los disparos, una bala perdida alcanzó a Violeta, una niña de apenas siete años.

A pesar del esfuerzo de los médicos, la pequeña falleció. Por este caso, la Gobernación del Valle ofreció una recompensa de hasta 30 millones de pesos para capturar a los responsables.

Homicidio en Cristo Rey. Foto: Fiscalía
Foto: Fiscalía

Por otro lado, en Tuluá, este domingo 15 de febrero se confirmó la muerte del comerciante Sebastián Ponce Sánchez. El hombre había sido secuestrado en diciembre de 2025 por personas que se identificaron como miembros de las disidencias de las Farc.

Aunque su familia pagó parte del rescate exigido, su cuerpo fue hallado con heridas de bala en el sector de El Pichacho. La Policía del Valle presume que el Frente 57 Yair Bermúdez estaría detrás de este homicidio.

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En reiteradas ocasiones, desde el departamento se ha hecho el llamado al Gobierno Nacional a poner la vista sobre la región. Hace algunas semanas, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro recordó la necesidad de trabajar de la mano con el Gobierno Nacional.

La mandataria resaltó que los problemas de seguridad se viven directamente en las regiones y que falta una articulación más contundente. Según señala, es fundamental que el Presidente de la República lidere una estrategia integral que blinde especialmente al suroccidente colombiano del accionar de grupos armados como el ELN y las disidencias.

El fenómeno de los narcos invisibles

En medio de esta ola de inseguridad, hay un término que ha vuelto a sonar, los “narcos invisibles”. A diferencia de los capos tradicionales que hacían alarde de sus lujos, esta “cuarta generación” de traficantes prefiere el anonimato. Se mueven como empresarios discretos, según reportes de algunos medios, viajan constantemente por ciudades como Dubái o Catar y usan tecnologías avanzadas para encriptar sus comunicaciones.

Estos nuevos perfiles ya no buscan el reconocimiento social ni patrocinar equipos de fútbol. Al parecer, se esconden tras estructuras empresariales legales para camuflar el transporte de estupefacientes. Su estrategia principal es pasar desapercibidos ante las autoridades, delegando la logística en intermediarios para evitar ser vinculados con los crímenes que ocurren en los territorios.