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Alerta en el centro del Valle: lluvias amenazan con aislar a comunidades rurales

Derrumbes en Palmira y Guacarí ponen en riesgo puentes, viviendas y cultivos de cientos de familias.

La fuerte temporada de lluvias tiene en alerta máxima a la zona montañosa del centro del Valle del Cauca. Constantes derrumbes amenazan con dejar incomunicados a corregimientos y veredas en Palmira y Guacarí. Las autoridades de gestión del riesgo iniciaron censos para determinar el número exacto de damnificados y evaluar los daños estructurales en las vías de acceso.

En Palmira, el sector de Altos de la Buitrera, vereda Gualanday, presenta la situación más crítica. Los deslizamientos no solo bloquean caminos, sino que ponen en peligro la estabilidad de varios puentes. Habitantes de la zona reportaron que el último derrumbe afectó directamente a nueve viviendas. Según la comunidad, cerca de 80 familias están en riesgo inminente de quedar aisladas si las precipitaciones continúan con la misma intensidad.

Emergencia en Guacarí por colapso de quebradas

La situación en Guacarí también es preocupante, especialmente en el sector de La Macarena. Líderes comunales advirtieron que la quebrada local está colapsada por lodo y escombros. Se estima que hay más de 5.000 metros cúbicos de material amontonado que obstruye el flujo del agua. La comunidad solicita la intervención urgente de maquinaria amarilla para evitar un desbordamiento que afecte las fincas de la parte baja.

Además de las vías, la economía rural se ha visto golpeada por la pérdida de cultivos y galpones. Las familias afectadas aseguran que no tienen lugares de reubicación, ya que la mayoría son residentes nativos de la zona. La falta de rutas de evacuación seguras aumenta la vulnerabilidad de estos hogares frente a posibles movimientos en masa de mayor magnitud.

Respuesta de las autoridades

Los organismos de socorro y las oficinas de Gestión del Riesgo departamental anunciaron visitas técnicas en los puntos más críticos. El objetivo es priorizar el despeje de las vías principales para restablecer la movilidad de alimentos y personas. Se recomienda a los habitantes de zonas de ladera monitorear grietas en la tierra o cambios en el color de las fuentes hídricas.

El gobierno departamental coordina con las alcaldías locales el envío de equipos de remoción de tierra. Sin embargo, las lluvias persistentes en las tardes dificultan las labores operativas. Se espera que en las próximas horas se defina un plan de contingencia para las familias cuyas viviendas presentan fallas estructurales graves.

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