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Capturan a director de una fundación por tortura a pacientes en rehabilitación

Un lugar que parecía ser un refugio de esperanza para quienes se encuentran en proceso de rehabilitación, se ha convertido en el foco de todo Cali y el Valle del Cauca. Las autoridades capturaron al director de una fundación de rehabilitación de adicciones en el barrio Terrón Colorado, tras revelarse que mantenía a los pacientes en condiciones inhumanas. El hombre fue acusado de homicidio, tortura y secuestro.

El caso salió a la luz luego de que el pasado 13 de junio, una mujer, paciente del centro de rehabilitación, llegó a un hospital en delicado estado de salud y perdió la vida minutos más tarde.

Al parecer, la víctima había sido objeto de graves lesiones dentro de las instalaciones de la fundación, ubicada en el sector conocido como Las Palmas del barrio Terrón Colorado. Aparentes señales de asfixia mecánica encendieron las alertas de los organismos de salud quienes de manera inmediata tomaron contacto con las autoridades”, indicó el coronel Carlos Oviedo, comandante Policía Cali.

Estos signos de alarma detallan un patrón de violencia y maltrato sistemático que se ejercía sobre los internos. Por lo que las autoridades iniciaron una investigación que dejó en evidencia las malas prácticas y las condiciones deplorables de los pacientes dentro del centro de rehabilitación.

El director del centro, al enfrentar esta situación, trató de esconder las evidencias de los abusos cometidos en la institución para evitar que la justicia lo procesara. No obstante, se abrió una investigación en su contra, y ahora será un juez de Control de Garantías quien decidirá su situación legal.

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El agresor ya contaba con antecedentes judiciales

En medio de la investigación se reveló que el señalado agresor cuenta con antecedentes por lesiones personales, daño en bien ajeno e inasistencia alimentaria, y ahora en su captura se le suman cargos de homicidio, tortura y secuestro.

Este caso resalta la necesidad de implementar regulaciones y controles más estrictos en los centros y fundaciones de rehabilitación privados, para prevenir futuros abusos y negligencias, y garantizar el respeto de los derechos de los pacientes y que reciban el tratamiento adecuado.