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El incentivo económico que le cambia la cara al reciclaje de oficio en Cali

Los recursos podrán destinarse a infraestructura, equipos y fortalecimiento de las organizaciones.

El trabajo de los recicladores en los centros urbanos enfrenta retos gigantescos por la falta de herramientas adecuadas y apoyo social. En Cali, las organizaciones comunitarias transforman toneladas de basura diariamente, pero muchas veces realizan sus labores con las uñas en las calles. Para cambiar esta realidad, la UAESP mantiene una estrategia de incentivos financieros enfocada en modernizar este sector ambiental.

La recolección y separación de materiales suele ser una tarea pesada que se realiza de forma manual en los barrios. La falta de maquinaria moderna frena el crecimiento de los centros de acopio y afecta los ingresos de las familias trabajadoras. Debido a esta situación, el municipio entrega recursos económicos directos para la compra de herramientas industriales.

Irene Ramírez, representante de la Asociación REMA, relató las dificultades que viven diariamente quienes limpian la ciudad. “El trabajo que hacemos como recicladores no somos visibilizados”. Ramírez recordó que los prejuicios sociales golpean duro a su gremio en las calles de la capital vallecaucana. “Afortunadamente el reciclador es lo peor, huele feo, el ladrón, nadie le pone cuidado”, añadió.

Gracias a los incentivos públicos, su organización logró adquirir una báscula, un vehículo de carga y una máquina compactadora pesada. Estos elementos transformaron radicalmente la logística interna y la capacidad de almacenamiento de la asociación.

Beneficios para los recicladores en Cali

El cambio tecnológico impactó en el volumen de residuos que la organización puede procesar cada semana. “Teníamos una compactadora pues pequeña donde se hacían seis paquitas al día. Obviamente eso no era eficiente”, recordó la representante de REMA.

Los procesos cambiaron porque la asociación cuenta con un grupo grande de recuperadores ambientales en toda la ciudad. “La organización con los 300 recicladores que tenemos, captamos entre 300 a 400 toneladas al mes”, detalló Ramírez.

La líder explicó que con el equipo antiguo solo procesaban tres toneladas diarias, una cifra muy baja para sus necesidades actuales. “Nunca íbamos a ser eficientes en la compactación”.

¿Cómo acceder al incentivo económico?

Actualmente, cerca de 35 organizaciones registradas se encargan de aprovechar los residuos sólidos en el perímetro urbano de Cali. La convocatoria para recibir estos apoyos financieros se abre anualmente para fortalecer la infraestructura de los centros de acopio locales.

El proceso de selección está a cargo del equipo técnico de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos. Los recursos buscan que las empresas comunitarias de aseo ejecuten planes de mejora a mediano plazo sin endeudarse.

Diana Palta, líder del equipo de la UAESP, explicó los beneficios que reciben las asociaciones que ganan la convocatoria. “Lo que van a recibir es el dinero para poder que ejecuten su proyecto”, confirmó la funcionaria. El programa permite transformar los espacios de trabajo y optimizar la recolección de materiales. “También pueden tener, por ejemplo, acciones de fortalecimiento de infraestructura”, concluyó Palta.